Por Roberto Di Sandro
El Decano
71 años en la Casa Rosada
rdisandro@cronica.com.ar

Soñar no cuesta nada

A 21 días de las elecciones nacionales para elegir nuevo presidente o reelegir al que está, no se ha producido ningún cambio en el rumbo del gobierno de Mauricio Macri. Sólo anuncios en la marcha de “Sí se puede”, que no se llegaron a cumplir todavía, con lo cual el derrumbe socioeconómico del país se hace cada vez más profundo.

La pobreza aumentó a una dimensión impresionante; los salarios están cada vez más por el piso; el cierre de fuentes de trabajo se acelera cotidianamente y otros resortes del país se caen a cada paso, más aún en el terreno industrial. Las colas para conseguir trabajo se hacen cada mes crecientes y bien visibles, y para el sufrimiento del gobierno se está cristalizando la añorada unidad de los trabajadores que da más consistencia a un posible nuevo triunfo, esta vez para ser mandatario legítimo, al actual postulante del justicialismo, integrado por diferentes fuerzas populares que conforman el Frente de Todos. Su nombre: Alberto Fernández. Lo secunda como vicepresidenta quien se corrió del primer puesto para dejarlo a él, Cristina Fernández de Kirchner, dos veces jefa de Estado de la Argentina. Las dos “efes” llevan hasta hoy una ventaja muy pronunciada que se mantiene desde las PASO, donde sacaron una diferencia de casi 18 puntos. Ahora los números subieron dos escalones más, según una estadística que tienen en la Casa Rosada.

Justamente, allí el Presidente actual resolvió terminar con cualquier tipo de evaluación y dispuso recorrer el país en 30 días para poder revertir la situación y, “si se puede”, alcanzar el balotaje. Claro que en las últimas horas ciertas declaraciones de los propios militantes de Juntos por el Cambio, como el caso de la polémica diputada Elisa “Lilita” Carrió y de la flamante “adquisición” menemista, el senador Miguel Ángel Pichetto, dejaron mucho que desear en cuanto al objetivo de, por lo menos, achicar la diferencia. Carrió le echó culpas al ministro del Interior, Rogelio Frigerio, quien -según ella- “se entregó a los gobernadores del justicialismo”. Así lo dijo y sumó a eso cierto humor que molestó mucho a quien gobierna en estos momentos. Apuntó con un “el 27 ganamos y a las seis de la tarde vamos a decir que ganamos y se acabó”. Creó un clima bastante desagradable entre las huestes del PRO. En tanto, Pichetto dijo que había que “volar por los aires” ciertos sectores de las villas donde se vende y se consume droga y mencionó de mala gana a los paraguayos que habitan dicho sector. En fin.

Con medias tintas en los anuncios y desorientadas apreciaciones en el camino hacia los comicios, el oficialismo estaría mostrando cierta debilidad a pesar de que -cuando sale de campaña a diferentes lugares- Macri levanta la voz para exhibir una fortaleza y una euforia consideradas por “los de enfrente” como sumamente ficticias. Hay más detalles “ocultos” de todo lo que sucede en este ámbito en los siguientes bloques.

Macri vs. UIA

En los corrillos gubernamentales se pudo advertir el gran disgusto de Macri hacia los miembros de la Unión Industrial Argentina ( UIA), que preside Miguel Acevedo. Los calificó en cierto momento de “oportunistas” y de “panqueques”. Acevedo consideró que la gestión del Gobierno “derrumbó a la industria”.

Esto ocurrió horas después de que la cúpula de la poderosa entidad se reuniera con el candidato peronista Alberto Fernández. Pero no sólo por eso, sino también por la presencia de la CGT en la misma conferencia. Allí comenzó a destrabarse cierto entuerto entre los empresarios y los hombres del trabajo, con menciones y más menciones del futuro lineamiento económico que Fernández, de llegar a la cumbre, va a poner en práctica. Hasta el propio Cristiano Rattazzi, el CEO de Fiat, se mostró prudente dentro del diálogo a pesar de que días antes había dicho, refiriéndose a Todos: “Votan a Alí Baba y los 40 ladrones”.

No sólo la política modifica términos de los políticos, sino que los que están en la gran empresa también cambian de opinión. Lo que sí se dice en el edificio de Balcarce 50 es que el gobierno hace denodados esfuerzos para “tirar” algunas medidas populares con el fin de “captar a aquellos que todavía no están tan seguros de votar a Fernández”.

Rumores y más rumores

Se darán cuenta de la multiplicidad de rumores que recorren la Casa Rosada en estos días. No sólo por ciertas figuras que fugazmente pasan por despachos cercanos a Macri, sino por comentarios que surgen desde diferentes ángulos del simbólico edificio.

Por ejemplo, aquello de “si pierde Macri podría adelantarse la entrega”, tras lo cual surge el otro rumor o versión -como a usted le guste, señor lector-: “Hay que tener cuidado de que no haya fraude”. Respecto de esto último, sorprende la idea, porque, en tal caso, el que puede desfigurar la claridad de unos comicios es el que gobierna, porque “tiene mayores elementos para hacerlo”, se menciona en diálogos frecuentes y de corto trámite.

De pronto asoma un cimbronazo “off the record” que deja boquiabierto a todo el mundo. Salta alguno diciendo que “puede haber un gobierno de transición hasta el 10 de diciembre” y seguidamente, una vez más, aquel deseo de Macri que sobrepasó las esferas del rumor para convertirse en un verdadero latiguillo tanto de él como de su círculo. Lo recalcan: “Será (o seré) el presidente no peronista que entregue el poder en término y no como otros, que se fueron antes”. Y así se sigue escribiendo la historia.

Lean esta: están hablando constantemente de una suspensión del partido revancha entre Boca y River, debido a que pocos días después se realiza la votación para presidente. Algunos señalan que debería jugarse a fin de mes. Nadie quiere que ocurra otra vez algún problema. Recuérdese que la ocasión anterior, en la que salió campeón River, debió jugarse en España, en el estadio Santiago Bernabéu, del Real Madrid. “Que el gobierno no se meta”, se escuchó en algún pasillo.

Sobre el particular, y para hablar de este y de otros temas directamente ligados al fútbol y al deporte en general, anduvo estos días por la Casa Rosada un hombre conocedor del tema y que alguna vez fue presidente del Racing Club.

Don Fernando Marín, quien es un entendido en lo que hace al más popular de los deportes y, fundamentalmente, a lo que tiene directa ligazón con las transmisiones de fútbol y el movimiento deportivo y publicitario. Por supuesto que la presencia de don Fernando no fue detectada por la prensa, pero Crónica se enteró de ella.

Otra figura, bien política: Alfredo Cornejo, gobernador de Mendoza y gran ganador de la elección provincial del último domingo, donde se impuso su delfín, Rodolfo Suárez. Antes de realizarse esos comicios, Cornejo le pidió a Macri que no fuera a su hábitat y también despotricó contra Fernández y los gobernadores peronistas por haber ido a respaldar a la candidata camporista, Anabel Fernández Sagasti, a su territorio. Después del triunfo electoral, el mandatario provincial estuvo con Macri. Lo invitó a ir a Mendoza, hecho que se concretó este pasado sábado. Es un radical calentón, porque no tiene pelos en la lengua y se planta ante cualquier circunstancia, pero además abona sus conceptos con hechos positivos.

Otro hombre que generó rechazo por parte del gobierno es Pablo Biró, este dirigente sindical de los pilotos que rechazó toda intervención “hasta no lograr una solución al problema salarial”, según recalcó en cada entrevista. Al final, el paro que iba a realizarse este fin de semana quedó en suspenso. Pero en el ámbito oficial las miradas de enojo hacia Biró también se deben a que almorzó con el posible futuro presidente, Alberto Fernández, a quien tampoco le llevó el apunte en primera instancia, cuando le pidió que dejara de lado cualquier movimiento de fuerza. Después hubo diálogos diferentes y aceptó que -hasta una reunión a realizarse mañana- se trabajara normalmente en Aerolíneas Argentinas y Austral.

¿Hasta cuándo?

En tanto, todo el mundo sigue en campaña y los precios de la canasta familiar continúa creciendo No alcanza el presupuesto cada vez más achicado de la clase media y de la que se viene de overol. Hubo un reclamo directo de un grupo de personas que llegó hasta la Casa Rosada y dejó un pedido para que no aumenten más las prepagas.

Pidió la intervención del gobierno o una tregua en el incremento de precios, así como también un rápido congelamiento de estos hasta que “las paritarias logren acercarse un poco a la inflación, que supera todo los cálculos previstos”.

Seguiremos informando de todo lo que suceda en los próximos días el sábado venidero y, como siempre, el sábado a la noche estamos con Jorge Cicuttin en Crónica HD a partir de las 21.30. Que Dios nos ayude a todos.