La encarcelada dirigente social Milagro Sala fue absuelta por el Tribunal Criminal 2 de Jujuy en el juicio por amenazas telefónicas a dos policías. "Ustedes saben que soy una perseguida política aunque digan públicamente lo contrario, y que mis causas fueron armadas por (el gobernador de Jujuy) Gerardo Morales", dijo Sala a los jueces.

Los hechos juzgados se desencadenaron en octubre de 2014, cuando María Belén Vargas denunció que otra mujer vendía ropa interior robada a su madre en una feria de la capital jujeña, pero fue ella la que quedó detenida. A pedido de la madre de Vargas, intercedió Milagro Sala para que la liberaran, oportunidad en que, según denunció la comisaria Ángela Cabero, la amenazó telefónicamente con "hacer volar la comisaría".

La absolución en la "causa de las bombachas" se concretó mientras la Justicia jujeña debe aún resolver sobre la orden dictada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación para que, de modo urgente, excarcele a Sala.