El avión de Aerolíneas Argentinas en el que viajaron el presidente Alberto Fernández y su comitiva tocó tierra alemana este domingo a las 15 (hora local, 10 de la mañana de Argentina).

La única voz de latinoamericana que se escuchará el próximo lunes ante el Grupo de los Siete (G7) en los Alpes bavarios es argentina y prepara un discurso "con mayor grado de alarma" que los que viene presentando en cada oportunidad que tiene ante líderes mundiales sobre las consecuencias económicas de la guerra en Ucrania para el desarrollo del hemisferio sur.

Así lo describió una fuente de la comitiva a Grupo Crónica al texto que el Presidente ultimó en el vuelo que llegó ayer a Múnich y que esta tarde pronunciará en la Cumbre del G7. "Seguirá la línea argumental de lo que ya dijo en mayo en Europa, hace dos semanas en Los Ángeles (Estados Unidos) durante la Cumbre de las Américas y el viernes último ante el Grupo de los Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica)", agregó el integrante de la delegación que acompaña a Fernández.

Aclaró también que en esta oportunidad serán más fuertes las palabras del jefe de Estado argentino y presidente pro-témpore de la CELAC.

 

En su doble rol y responsabilidad, Fernández se propone describir ante Olaf Scholz (Alemania), Justin Trudeau (Canadá), Emmanuel Macron (Francia), Sergio Mattarella (Italia), Joe Biden (Estados Unidos), Fumio Kishida (Japón) y Boris Johnson (Reino Unido) la dimensión del impacto social y económico que tiene el conflicto bélico entre Ucrania y Rusia en países como la Argentina.

Una segunda fuente consideró en diálogo con este medio que es esperable que Fernández "sea más presidente de la CELAC ante el Plenario del G7 y más presidente de la Argentina en las bilaterales". De estos encuentros uno a uno se realizó este domingo el del primer ministro de la India, Narendra Modi, y para el día lunes se sumaron varios nombres importantes al ya confirmando canciller alemán, Olaf Scholz. "Hay algunos más, también  importantes, que podrían agendarse", le confiaron en el avión a Grupo Crónica.

 

Malvinas y Johnson

Por la tarde estaban asegurados los nombres de las bilaterales extra:  Japón, Italia y Reino Unido. La de Boris Johnson es particularmente importante, ya que ocurrirá luego de que Fernández haya brindado su discurso en el que no faltará una mención sobre el asunto Malvinas y el reclamo de soberanía. Desde Presidencia aclararon que podrían sumarse a los encuentros a solas entre mandatarios Senegal y Sudáfrica. 

Cuarto socio comercial

La primera bilateral de Fernández en Alemania fue ayer con Modi y se centró en el aspecto económico. Ambos destacaron el incremento recíproco del flujo comercial, en cuyo contexto India representa el cuarto socio comercial a nivel global, a la vez que coincidieron en que existe todavía un amplio potencial de crecimiento por lo que subrayaron la importancia de diversificar las exportaciones a través del impulso de las negociaciones de acceso al mercado en curso.

Luego de la reunión, el canciller Cafiero manifestó a la prensa “el volumen de comercio entre ambos países es de 5.600 millones de dólares” y resaltó que “diferentes productos argentinos se siguen instalando en la India como el aceite de girasol y la harina de soja, con exportaciones récord, con lo cual pensamos que este año vamos a volver la marca que del año pasado”.

El castillo Elmau

Al castillo donde se desarrollará la Cumbre, Fernández llegará el próximo lunes con su comitiva. Podrán acompañarlo todos al Plenario, pero a las reuniones donde tratarán temas específicos irá acompañado únicamente por el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, y el canciller, Santiago Cafiero. Son las mesas claves de la jornada donde se hablará de la cuestión energética —alimentaria y la que atañe a seguridad— posicionamiento geopolítico.

 

Como invitado al G7, Fernández buscará dejar en claro que la guerra y las sanciones económicas a Rusia que ya están lastimando los índices inflacionarios de países desarrollados (donde los problemas por alzas generalizadas y sostenidas de precios habían quedado en el pasado) son enormemente más dañinas en los que están aún en desarrollo. En Argentina, la disparada de precios internacionales de los insumos y materias primas explicó entre uno y dos puntos porcentuales del promedio de inflación en los últimos meses que se sumaron a los propios. 

Hay algo que Rusia ya planteó y ayer se mencionó en la reunión de cancilleres del G7: son las sanciones económicas que le aplican las potencias occidentales las que complican la cadena productiva de los alimentos e impulsan el alza de precios, no solo la invasión a Ucrania. Si esas sanciones y bloqueos escalan o no será uno de los debates centrales de hoy en el hotel Scholss Elmau. 

La segunda fuente de la comitiva hizo la siguiente conjetura: "creo que el G7 va a mandar a sus instituciones para ayudar al hemisferio sur a afrontar las consecuencias de la guerra. Este grupo no suele asignar ayudas directas", explicó. Y agregó: "A la Argentina le conviene un resultado de abroquelamiento continental con India en busca de resolver su soberanía energética y alimentaria. Dos cuestiones en las que Argentina puede aportar como proveedor estable (en región de paz)", apuntó. La fuente da en el quid de por qué este encuentro es clave para el futuro del país. 

Foto de familia

El presidente argentino participó en la ciudad alemana de Múnich (a las 15, hora argentina) de la actividad de bienvenida que el ministro presidente de Baviera, Markus Söder, ofreció a los cinco países invitados al G-7, en el Teatro Cuvilliés. Allí Fernández se cruzó con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, y le mostró una foto de su hijo Francisco.

El mandatario, que fue recibido por Söder en Munich Residenz, firmó inicialmente el Libro de Honor y luego participó del espectáculo cultural a cargo de la Ópera del Estado de Baviera.

Ver comentarios