Por Roberto Di Sandro
El Decano
72 años en la Casa Rosada
rdisandro@cronica.com.ar

FMI: el gran cambio

El Fondo Monetario Internacional ( FMI) entendió cuál es la situación socioeconómica que atraviesa la Argentina y respalda acuerdos de aquí en más. El reconocimiento se logró hace horas y fue comunicado al presidente Alberto Fernández por la propia jefa de la entidad crediticia, Kristalina Georgieva. Las condiciones serán negociadas entre ambos sectores a través de un tratado donde se elimina cualquier ajuste que perjudique a los argentinos, especialmente a los sectores del trabajo.

“Nada de despidos”, aclaran en el gobierno, y “todo consensuado por un debate claro, amplio sin impulsos prepotentes”, sentencian a cada instante los hombres que integran el Poder Ejecutivo. La satisfacción impera en el camino previsto para lograr poner de pie a la Argentina.

Aun cuando la actividad industrial haya caído nuevamente por la falta de movilidad, los recursos son precarios en estos momentos “por la situación que nos dejó el gobierno anterior”, insiste en señalar el oficialismo con “pruebas a la vista”. La producción no crece hasta el momento, pero se anunció lo que anticipó Crónica hace una semana: habrá un trazado de obras en todo el país para integrar en el campo laboral a más de medio millón de personas.

En tanto, sigue el malestar en sectores de la tercera edad que se sienten perjudicados por las medidas adoptadas por el gobierno. Sin embargo, el presidente de la Nación hace pocas horas, en una de sus salidas radiales, le dijo al pueblo de veteranos que “es muy poquito lo que se les ha dado, pero estamos estudiando algo más”. No hizo promesas, pero se sabe que existe el deseo de ampliar el aumento. Lo que sí ya está en vigencia es la entrega de medicamentos gratis.

Siguiendo con la situación social, no pueden evitar que la inflación continúe deteriorando los bolsillos. Persisten las alzas de artículos necesarios para la canasta familiar y no les pueden poner freno a las remarcaciones. Ahora se viene una andanada de nuevas medidas que son estimadas como “verdaderamente contundentes” y no se descarta poner en práctica una ley de abastecimiento o un contralor estricto que les diga “basta” a la especulación y el abuso.

Quieren cerrar lo más pronto posible las negociaciones con el FMI y para ello se espera la llegada de una misión de banqueros entre miércoles y jueves. En la Rosada se repitió un concepto que quedó sellado: hay que poner más plata en los bolsillos de los necesitados y “darles trabajo evitando subsidios y que cobren salarios como corresponde”, se escuchó contundentemente en la última reunión del gabinete social. Ahora vienen otros bloques con varios anticipos.

La calle grita

A medida que pasan los días, crece la inseguridad en el país. Se suman asesinatos, violencias, robos e ilícitos de toda naturaleza. Está llegando a la Casa Rosada el grito de la calle, no sólo de la metrópoli, sino de todo el país, pidiendo justicia, pero, a la vez, “medidas más contundentes en torno a los crímenes”. El caso de Villa Gesell, sumado al de Puerto Deseado, pero también a los que surgen a cada momento en otros puntos de la República, cargan sobre el gobierno y se pudo saber, a pesar de la gran reserva, acerca de ciertas apreciaciones surgidas del propio presidente de la Nación y de consultas realizadas a las cúpulas militares y de seguridad para establecer situaciones definitivas y eliminar de raíz este clima de violencia. Aun cuando lo desmientan, el otro día, después del acto en que asumieron las nuevas autoridades de las tres armas con sus nuevos ascensos, Fernández dialogó “boca a boca” con representantes estratégicos. Se puso sobre la mesa el funcionamiento inmediato del Consejo Nacional de Seguridad. Crónica supo que se están movilizando para establecer un consenso entre las fuerzas de las distintas armas y comenzar una acción que tenga resultados positivos y no “a medias”.

La calle grita y la ira de la gente a través de expresiones como “que se vayan”, dirigidas a las autoridades de seguridad y a los funcionarios, por ahora se perciben en reducida dimensión. Atención con esto.

“No confundir...”

Ciertos datos de último momento hacen que la información llegue clara a la opinión pública. Por ejemplo, en Olivos se sostuvo hace horas que no hubo ningún “encontronazo” entre el Presidente y su jefe de Gabinete. Este último, o sea Santiago Cafiero, dijo que en junio se proyectan aumentos en las tarifas y otros servicios. Inmediatamente surgió la palabra del mandatario, que pareció, sin duda, una desmentida a su funcionario. Dijo: “No hay aumentos”. Sin embargo, sumó unas palabritas: “Por ahora”. Esto significa que a mediados de año hay que tratar un incremento que está registrado en acuerdos firmados. Lo que sí se buscará “y logrará” -afirman contundentes- es que sean menores a los que se estipulan “o se quieran estipular”. Ahora, en estos meses, “no hay modificaciones”. Punto y aparte.

El Presidente y su jefe de Gabinete trataron la interpretación “sin ningún encontronazo”, confesó una voz muy cercana a ambos. Al contrario, coincidieron en señalar: “A veces quieren confundir”. No vendría mal que algún vocero saliera en estos casos a formular aclaraciones. 

¿Habla Cristina?

Un dato anda recorriendo los pasillos oficiales de la Casa Rosada y también del Congreso: fuentes bien informadas aseguran que el 8 de marzo, al inaugurarse en Gobierno la Sala de las Mujeres, habrá una presencia excepcional que hasta ahora no pisó el suelo del edificio de Balcarce 50, tras cuatro años de ausencia. Sin duda, ya saben de quién se trata: Cristina Fernández de Kirchner. Pues bien. La ex presidenta y actual vicepresidenta podría estar presente al volver a funcionar ese reconocido salón, y allí haría uso de la palabra para referirse a la acción que realizan las mujeres en las diferentes e importantes tareas que han sabido ganarse en los últimos años. Por ahora, sólo es una versión, pero quién le dice no...

Caló, el romántico

Los dirigentes gremiales volvieron a la Casa Rosada. Ahora pueden hacerlo porque Alberto quiere tener junto a él a la columna vertebral del peronismo. Parece que hasta ahora andan bien. Por lo menos, el otro día, cuando el Poder Ejecutivo los reunió, hablaron de salarios, inflación, paritarias, aumentos y otros.

Causó simpatía lo señalado por Antonio Caló, el de la Unión Obrera Metalúrgica, quien con conceptos románticos apuntó: “Fue la primera reunión, donde, como ocurre en la primera cita con una chica, todo fue perfecto”. Todos lo miraron con aire soñador.

Armando Cavalieri, en tanto, miraba al ministro Martín Guzmán, que se iba retirando del edificio ajustándose el saco y con paso rápido.

En este segmento de “Breves y Sabrosas” apareció con gran barba blanca y anteojos negros un maratonista de la palabra de toda la vida. Su nombre: Aníbal Fernández, ahora convertido en interventor en Yacimientos Carboníferos Fiscales. Habló con el presidente Alberto muy temprano el martes y enseguida gritó: “¡Andá a cantarle a Gardel!”. La expresión surgió tras haber echado a 417 empleados de la mina de Río Turbio puestos ilegítimamente por Mauricio Macri antes de terminar su mandato. Al mismo tiempo, reveló inversiones supuestas que dejaron sin recursos a un sector de la empresa. Se lo contó todo por teléfono al Presidente.

¿Usted sabía que Alberto Fernández, con su paciente accionar y con palabras justas y bien perfiladas, habla siempre con la actual “dueña” del FMI, Kristalina? ¿No lo sabía...? Bueno: ahora lo sabe. Pero además le contó algunos detalles a un gran maestro de la economía y amigo personal de él: Roberto Lavagna. Le tiene un gran respeto y es otro con el cual tiene muchos debates telefónicos y personales. Fernández mantiene su deseo de que Lavagna acepte encabezar el Consejo Económico y Social.

Setenta y cuatro años se cumplen desde el primer triunfo del general Juan Domingo Perón como presidente de la Nación. Fue un día de gloria para el trabajador argentino. Alguien, seguidor de Crónica, cumple precisamente mañana 76 años de vida: don Jorge Duarte, quien lo celebrará junto con su compadre y hombre de prensa Mario Puerta y su familia. Felicitaciones.

No sólo camina por la Quinta de Olivos con sus dos perros, Dylan y Héroe, dos mascotas escocesas, sino que sube a su bicicleta roja y da muchísimas vueltas haciendo ejercicio. Es muy cálido con la gente de adentro y con la de afuera. Se trata de Alberto Fernández, el Presidente, que hace ese “protocolo” cuando se queda en el gran espacio verde. Le gusta salir de la residencia y hablar con todos los vecinos, pero hay algo que lo obsesiona: el fútbol. Es de Argentino Juniors y todos los viernes juega con figuras reconocidas y amigos. Su puesto: arquero. Es un gran guardavalla, según dicen. Bueno: ahora ocupa el máximo cargo del país y le “patean” desde todos los ángulos.

Una más y cerramos: esta semana se recuerda la implantación en el país de la famosa ley: el Derecho de los Trabajadores. Podrían impulsarla nuevamente, ¿no les parece?

Próximo encuentro de Intimidades, dentro de siete días, y uno antes, por Crónica HD, a partir de las 20 horas, junto a Jorge Cicuttin. Buen fin de semana largo.

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