El día después de la polémica mantenida con el humorista gráfico Nik en las redes sociales, el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, negó haberlo amenazado y consideró que su posteo no fue "otra cosa que un debate""Para mí, los hijos, las casas y las mujeres son templos; uno no se mete con esa cosas", subrayó este martes el funcionario nacional.

"No se me caen los anillos, me parece que es obligatorio de uno tener que aclarar estas cosas. Si lo tomó como una amenaza le pido perdón", remarcó Aníbal Fernández, en medio de las repercusiones por el cruce que ayer protagonizó con el humorista Cristian Dzwonik, más conocido como Nik. "Me parece que es obligatorio de uno tener que aclarar estas cosas. Yo jamás me metería con los hijos de nadie", insistió.

Cómo fue la polémica entre Aníbal Fernández y Nik

La controversia se inició ayer a través de Twitter, donde el ministro de Seguridad respondió un mensaje del humorista, en el que se expresaba en contra de los subsidios. "Regalar heladeras, garrafas, viajes de egresados, planes, platita, lo que sea, lo que venga. Qué triste no escuchar nunca la palabra TRABAJO, ESFUERZO, FUTURO, PORVENIR. Los va a volver a derrotar la DIGNIDAD del pueblo", publicó Nik en la red social.

En respuesta, Fernández le dijo: "Muchos colegios y escuelas de la CABA reciben subsidios del estado y está bien. Por ejemplo la escuela/colegio ORT. ¿La conocés? Sí que la conocés, ¿O querés que te haga un dibujito? Excelente escuela, lo garantizo. Repito: ¿la conocés?".

Después se supo que Nik lleva a sus hijas a esa escuela porteña, por lo que el mensaje de Aníbal Fernández fue tomado por el propio humorista como "un tuit persecutorio" y una "amenaza velada".

"No hay ningún agravio, no hay ningún insulto, no hay ninguna referencia a nadie en particular, estamos hablando de subvenciones", respondió Aníbal Fernández esta mañana. Y en esa línea recordó: "No es la primera vez que debatimos con Nik, muchas veces. Él me ha agraviado, insultado 20 veces. Hemos debatido un montón de veces, ¿Somos tontos que no podemos debatir entre nosotros?"

"Él vive agraviándonos. Él los borra (a los mensajes en Twitter) y yo cada vez que veo algo de eso tengo la mala costumbre de capturar las pantallas y las guardo. Yo tengo todo lo que dijo aunque él lo haya borrado. Yo no lo borré", concluyó el ministro.