TENÍA 24 AÑOS

Atentado a la Embajada de Israel: revelan quién fue el conductor suicida y difunden su imagen

Según un informe del Mossad, servicio de inteligencia israelí, un ciudadano libanés condujo el coche bomba utilizado en el ataque terrorista que el 17 de marzo de 1992 provocó 22 muertes y causó heridas a otras 242 personas. 

A poco más de 30 años del atentado a la Embajada de Israel en Buenos Aires, se conoció un documento relevador. Según un informe del Mossad, Muhammad Nur Al-Din Nuer Al-Din, de 24 años y origen libanés, fue quien condujo el coche bomba en el ataque terrorista que, el 17 de marzo de 1992 provocó 22 muertes y causó heridas a otras 242 personas.

El joven, de acuerdo a esa investigación del servicio de inteligencia israelí, fue reclutado en Foz de Iguazú, en la Triple Frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay, por una persona con vínculos cercanos al grupo pro iraní Hezbollah.

Según precisó Infobae, Muhammad había recibido una mención menor en un legajo simultáneo al de la causa del atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), perpetrado poco más de dos años después que el de la sede diplomática israelí en la ciudad de Buenos Aires.

El informe del Mossad también reveló su rostro, que fue rescatado de una publicación realizada ocho meses después del ataque a la Embajada de Israel por un periódico de su país que lo presentó como muerto en la guerra en Serbia.

Atentado a la Embajada de Israel: revelan quién fue el conductor suicida y difunden su imagen
Muhammad Nur Al-Din Nuer Al-Din fue reclutado en la Triple Frontera, según el Mossad.

El servicio de inteligencia israelí resaltó, además, que la información de la participación de Muhammad en el atentado a la sede diplomática llegó por parte de un familiar suyo. Esta persona, se indicó en el documento, “reconoció que fue el conductor del coche bomba”, forma técnica de definir a la camioneta Ford F-100 con explosivos que se utilizó para el ataque del 17 de marzo de 1992.

Sobre el presunto traslado de Muhammad a Buenos Aires

El joven de 24 años, quien habría sido miembro de bajo rango de la Yihad Islámica debido a su corta edad, vivió varios años en Foz de Iguazú hasta el momento de su traslado a Buenos Aires, operativo que estuvo a cargo de un integrante de esa organización, brazo armado del Hezbollah.

Según el documento, estuvo en una “casa segura” desde unos tres días antes del atentado, bajo la supervisión de José Salman El Reda, hermano de Samuel El Reda, prófugo de la Justicia por el ataque a la AMIA.

Juntos habrían dado los pasos previos al episodio terrorista de 1992, como el reconocimiento del estacionamiento donde esperaba el coche bomba, en la calle Cerrito entre Juncal y Arenales; y del edificio de la Embajada, objetivo ubicado en la calle Arroyo al 900.

Muhammad, luego, concretó el atroz plan al mando del vehículo que se habría preparado en una vivienda de la provincia de Buenos Aires alquilada por Salman El Reda, con una identidad falsa.

El pago del alquiler se hacía por adelantado, en dólares y en efectivo. Es lógico pensar que quien le alquiló a Salman el inmueble conoce su rostro ya que ha sido publicado, pero no ha acudido a las autoridades, quizás por temor. Esta persona es inocente, y no tiene ninguna conexión con Hezbollah, simplemente alquilo ese inmueble a una persona que hizo un buen pago por el mismo”, puntualizó el Mossad.

El Mossad responsabiliza a Hezbollah e Irán

El servicio de inteligencia israelí sostiene en el documento que “Hezbollah solía hacer uso frecuente de terroristas y/o conductores suicidas en las décadas de los 80' y 90'”, al tiempo que puso como “ejemplo destacado el atentado a la AMIA”, que según el informe fue “perpetrado” por esa organización “y los iraníes en Buenos Aires en 1994”.

Según el informe del Mossad, estas dos partes se unieron y aprovecharon las ventajas relativas de cada de ellas, para lograr su cometido, causando múltiples víctimas fatales y cientos de heridos.

Irán fue quien decidió, autorizó y asistió, y Hezbollah, mediante su ‘aparato de Yihad Islámica’ fue el brazo operacional, convirtiendo la decisión en una acción, poniendo en la práctica los atentados que causaron la muerte y las heridas de numerosas personas inocentes”, añade el documento.

A pesar de que hace varios años la Corte Suprema de Justicia atribuyó el ataque suicida con coche bomba a la Yihad Islámica, no existe ningún condenado en esa causa.

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