¿Bajan los impuestos?

Intimidades de la Rosada y algo más Como cada semana el reporte exclusivo de Roberto Di Sandro, "El Decano", con 72 años como acreditado en la Casa Rosada que brinda todos los detalles del Gobierno.

Por Roberto Di Sandro
El Decano | 72 años en la  Casa Rosada
rdisandro@cronica.com.ar

Ahora o nunca

Dijeron que estaban preparando un plan pospandemia con la opinión de “todos los sectores”. Parece que sí. La semana que viene lo anunciará el presidente de la Nación. “Son 60 medidas”, dijo el mandatario ante personalidades de sectores institucionales y representativos.

Al mismo tiempo, Alberto Fernández repitió varias veces la palabra “plan”, porque hace unos días se había dicho que el gobierno “no tiene planes”. Sin duda, el jefe de Estado tiene tanta tarea que si emplea algún otro término lo considera un sinónimo, es decir que tiene el mismo valor. Será invitado todo el mundo para que el país comience a movilizarse y pueda salir de esta angustiosa situación socioeconómica que se está viviendo.

Simultáneamente, con ciertos conflictos internos “entre pares del equipo oficial” que muchas veces se agrandan con especulaciones, resolvió tomar medidas drásticas contra la inseguridad, que se hace día a día de mayor envergadura. En algunas reuniones recientes en el verde de Olivos hubo grupos que hicieron oír su voz en tono mayor y hasta llegaron a decir que estamos viviendo jornadas muy parecidas a aquellas épocas violentas que padeció la Argentina, “pero con muchos más muertos en estos días”.

Hay evaluaciones que se están haciendo y muestran la preocupación del gobierno cada vez mayor y la variación de la gente de tomar la justicia en sus propias manos. La inquietud crece y por eso son muy pronunciados los sectores que están apoyando la acción que realiza en la lucha contra el crimen el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, quién actúa con firmeza y “pone la cara”, admitieron.

Sin duda, es sumamente polémico, pero no ceja en su empeño de defender la seguridad con el envío y la presencia de efectivos.

Estas son las tres pesadillas con las cuales convivimos: coronavirus, inseguridad y desastre socioeconómico, dijo Alberto Fernández -lo mencionamos como una exclusiva- en reunión de gabinete en pleno por videoconferencia, con gobernadores e intendentes, organismos de seguridad, economistas de diferentes partidos, dirigentes gremiales de diferentes áreas y de otros sectores institucionales, y para las que se buscarán soluciones integrales.

El Presidente quería dar a conocer los lineamientos de esta nueva estructura a partir del año próximo. A lo largo de la sección se conocerán ciertas primicias, como rumores, chicanas que nunca faltan y todo lo que reunimos la semana que termina.

¿Bajan impuestos?

Se dice de todo sobre este plan. Hasta que pueden bajar algunos impuestos. Y hasta que darán créditos blandos a los que necesiten cumplir con ciertos pagos y por no llegar a fin de mes deben necesitar sacar un préstamo.

También estarían analizando un aumento general de sueldos. Hay un estudio muy profundo del tema. Algunos hombres del gabinete opinan que es necesario “ajustar salarios sin pensar más”. Pero hay algo en que el Presidente pidió firmeza: los precios.

“Debe haber un ejército de control”, redondeó en un contacto con equipos de la Secretaría de Comercio, y en torno a los formadores de precios, “tomar decisiones directas y que de una vez por todas dejen de destrozar el flaco bolsillo de la gente”.

Dicen que se están buscando nuevas variantes para terminar con esta grave situación. Por otra parte, el gobierno “debe ser generador de trabajo como hacía el general Juan Domingo Perón”, recordó un núcleo de dirigentes que pudo contactarse directamente con Alberto Fernández. Precisamente, Héctor Daer, de la CGT, en alguno de sus tantos contactos con el mandatario, sugirió un aumento de sueldos, así como también, apuntalado por otros sectores afines, aludió a bajar los impuestos a los trabajadores.

Ahora es el momento, se comentó, “ya que estamos viviendo una verdadera guerra con esta enfermedad que hace peligrar la vida del mundo y estamos juntos para ponernos de acuerdo una vez en la vida, si tenemos la voluntad de hacerlo, hagámoslo”.

“¡¡¡Desenfunde!!!”

En este segmento de “Breves y Sabrosas” sólo surgen rumores, versiones, hechos insólitos, chicanas y lo que le salga “del alma” al protagonista. Y el impacto semanal lo dio la ministra de Seguridad de la Nación, Sabrina Frederic. Creyó que estaba en el Far West y, tras una de las tantas discusiones, se enfrentó a Sergio Berni y sorprendió a todos al expresarle, pero en voz baja: “Si quiere, desenfunde”.

Antes, el polémico hombre de seguridad había manifestado su descontento con algunas medidas y se irritó, sacándose el barbijo y retirándose. Después se habló de la renuncia de Berni, quien tiene el apoyo de Cristina y de Axel Kicillof, pero además hay mucha gente que reconoce en este hombre un sólido propósito de defender la seguridad en todo el país.

Este fue un hecho saliente e insólito de los tiempos, pero hay otro que recorrió diarios, tribunas, medios y dio, también, un perfil saliente a todo lo que ocurre en nuestro país hoy y que en ciertos casos ofrece un poco de humor. O, si se quiere, se toman con un poco de humor o con ciertas miradas aceptables.

Este por ejemplo: la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, y el senador Martín Lousteau tuvieron una discusión. Cuando la dama lo increpó con un “Mirá...”, el legislador la interrumpió y le dijo: “A mí no me tutee”.

El hombre no le aceptó ese trato, aunque antes había calificado al jefe del bloque K de cómico. Todo terminó rápido. Pero son perlitas que nadie se pierde. “Este hombre no tiene medida. Jamás hizo autocrítica y quiere reconocimiento para volver”, dijo un conspicuo hombre de la política que no es ni macrista ni kirchnerista ni camporista ni cristinista.

Se refería a Mauricio Macri, quien está pidiendo volver y quiere mostrarse. “Es un caradura, después de cómo dejó el país”. Así lo refirió un calificado personaje de la política en una reunión en Olivos. Con sentido común. Los dos presidente de las Cámaras, Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa, resolvieron prorrogar por 60 días el congelamiento de los sueldos de ambos cuerpos, Diputados y Senadores. Se escuchó en un evento de ciudadanos laburantes: “Por fin hacen lo que deben hacer”. Final.

Alberto decide

En el caso de los acuerdos con los bonistas, parece que los hacen directamente los “lobos” hambrientos con el presidente Fernández.

Según datos recogidos en las “profundidades del Ministerio de Economía”, el jefe de Estado y Martín Guzmán están elaborando la solución final a este lento y complejo problema de cómo pagar los dólares que se deben a este grupo que viene generando conflictos en el país desde hace años. Wall Street viene acosando al gobierno desde todo punto de vista, “pero se habría logrado un entendimiento que podrá conocerse dentro de poco tiempo en la Argentina”.

Lo que sí a cada paso se reitera es la decisión de no “aflojar en nada” para favorecer a los pulpos y desproteger a la economía del pueblo argentino. Posiblemente en estos días aparezca “alguien” con una noticia adelantadora para la Argentina y de allí que se están “acomodando” todas las entrevistas para que esto termine lo más pronto posible. Después vendrá un enfoque diferente para la economía argentina en las próximas estructuras políticas. “Más inversiones argentinas de argentinos” es lo que espera el gobierno del esfuerzo nacional. Claro que con mejores medidas de ayuda y una economía bien elaborada en sueldos argentinos.

¿Volver atrás?

Ayer hubo reuniones en Olivos para mirar lo que ocurre con este aumento de los contagios. Pareció que iba a reducirse, pero no. Se calculó mal y el pico creció en forma impresionante. De allí que ya se piensa que, si esto continúa, habrá que variar nuevamente la situación y volver a la fase anterior.

Lo que sí se discutió ayer en el ámbito de la residencia, y por supuesto en otros sectores científicos, es el pensamiento que se exterioriza actualmente acerca de que el esfuerzo fracasó porque “no se hicieron las cosas bien”.

Por eso alguien tuvo ayer una larga conversación sobre quién tiene la culpa o no y si se analiza como corresponde. En numerosas oportunidades desde la cima del problema se dijo y se insistió en señalar que la única manera de que esto se terminara o se achique es cumpliendo los deberes de cuidarse y quedarse adentro. “Es la única manera”.

Claro que, si se hace oídos sordos a los reclamos y todo el mundo rompe la cuarentena o no tiene la decisión de cuidarse y cumplir con los requisitos, sin duda no se podrá alcanzar el alivio que necesitamos. Hasta el domingo próximo.

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