El detenido ex vicepresidente de la Nación Amado Boudou garantizó el martes en persona a la Cámara Federal porteña que no hay riesgo de fuga si es liberado, sostuvo que no tiene “influencias” y explicó que necesita salir de la cárcel para poder defenderse de las acusaciones en su contra.

Además, recordó que será padre de mellizos y que le gustaría estar presente en el parto, según reconstruyeron fuentes que presenciaron la audiencia ante la sala I de la Cámara Federal porteña.

Al hablar ante los camaristas Leopoldo Bruglia y Jorge Ballestero, Boudou remarcó que ya no tiene ninguna posibilidad de ejercer “influencias” que obstaculicen la investigación. Para ello, puso como ejemplo las dificultades que enfrenta para comenzar a cobrar su pensión como ex vicepresidente de la Nación, algo que está en disputa judicial con un recurso de amparo que presentó hace dos años.

Boudou garantizó que estará a derecho y recordó que siempre se presentó a los requerimientos judiciales, al exponer los argumentos de su propio pedido de excarcelación en la causa en su contra por lavado de activos y enriquecimiento ilícito.

El ex funcionario fue trasladado en la mañana del martes desde la cárcel de Ezeiza a los tribunales federales de Retiro, donde primero se sentó en el Tribunal Oral Federal 4, que lo juzga por la venta de la ex Ciccone Calcográfica.

Allí, escuchó el planteo de su abogado Eduardo Durañona quien pidió a los jueces suspender las audiencias del juicio hasta que se conozca el contenido de la declaración como imputado protegido del titular del fondo de inversión The Old Fund, Alejandro Vandenbroele.