Miguel Pichetto, hoy jefe de un bloque absolutamente mayoritario, que podrá partirse. 

Por Luis Mendoza 
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El resultado de las elecciones nacionales del 22 de octubre próximo y la inminente disputa de los gobernadores peronistas con el gobierno nacional por los fondos coparticipables determinarán el grado y profundidad de los realineamientos internos que se darán en los bloques legislativos del PJ-Frente para la Victoria a partir del 10 de diciembre.

Hasta hace algunas semanas, el resultado de las primarias de agosto, con una exigua victoria de Cristina Fernández de Kirchner sobre Cambiemos en la provincia de Buenos Aires y la posibilidad abierta de una derrota en la definición de octubre, había anticipado un escenario de ruptura en el bloque de senadores nacionales del PJ-Frente para la Victoria.

En Diputados, la división que ya se planteó en 2016 con la conformación de los bloques Justicialista y del Peronismo para la Victoria -escindidos del FpV- podría profundizarse. El jefe de la bancada mayoritaria de la Cámara Alta, Miguel Pichetto, fue un paso más allá de las objeciones que ya había planteado después de las PASO del 13 de agosto, señalando que “es esperable” que la ex presidenta “conforme un bloque propio”.

“Así como la señora armó un partido, es esperable que esa fuerza tenga su correlato en la vida parlamentaria”, disparó el senador por Río Negro al hablar en un ciclo de conferencias del Rotary Club. Para abonar la posibilidad de fractura, el senador Marcelo Fuentes, titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara Alta, había manifestado públicamente que la ex mandataria dará la discusión política interna y que los que se sientan incómodos deberán irse del bloque del PJ-FpV.

El que terció en el debate interno fue el presidente del consejo nacional del Partido Justicialista, José Luis Gioja, quien exhortó a los peronistas bonaerenses a votar por la lista de Unidad Ciudadana, por haber sido la expresión opositora que más sufragios obtuvo en las primarias. La bancada del PJ-FpV, con 36 integrantes propios, 12 de los cuales se identifican con el kirchnerismo duro, podría perder en octubre hasta 6 bancas y paralelamente la holgada mayoría que actualmente tiene en el Senado, si las diferencias se tornan insalvables.

Cambiemos

Mientras tanto, en el interbloque oficialista hacen cuentas, porque si repiten en las elecciones generales de octubre los guarismos de las PASO, podrían alcanzar el tercio del cuerpo con 24 bancas en la sumatoria de senadores de la UCR y el PRO, más aliados, como el caso del sanjuanino Roberto Basualdo. “El kirchnerismo extremo va a perder bancas y nosotros vamos a sumar en al menos cinco provincias, incluida Buenos Aires”, vaticinó entusiasmado hace algunas semanas Federico Pinedo, presidente provisional del Senado y referente del macrismo.

Sigue el debate

A la espera de la nueva composición, los funcionarios del gobierno nacional continuarán desfilando por el Congreso buscando sacar algunos de los proyectos más importantes, como la ley de Presupuesto y otras, como la referida a la responsabilidad penal empresaria. Mañana a las 10 concurrirán a la Comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y su par de Finanzas, Luis Caputo, para exponer sobre el Presupuesto Nacional 2018, que recién será tratado en el recinto en diciembre, después que asuman los diputados que renovarán la mitad del cuerpo el 10 de diciembre.