El Banco Mundial advirtió que la dolarización que propone Javier Milei puede generar "otras distorsiones y problemas" en Argentina
Así lo afirmó el economista jefe para América Latina y el Caribe de la entidad, William Maloney, a través de un informe en el que también señaló que "es pronto para hablar de hiperinflación".
El economista jefe para América Latina y el Caribe del Banco Mundial (BM), William Maloney, afirmó que una dolarización de la economía puede generar "otras distorsiones y problemas" en la Argentina, al tiempo que señaló que en la actualidad no tiene asidero hablar sobre hiperinflación. Así lo expresó en el marco de un informe que el organismo multilateral presentó a la prensa desde Washington por teleconferencia.
Al ser consultado respecto de si en la Argentina podría haber una hiperinflación, Maloney dijo que "estamos en el medio de una elección y es difícil de extrapolar lo que puede pasar, es pronto para hablar de hiperinflación". Para entrar en un proceso de espiralización de precios tiene que haber "más del 50% de inflación por mes y no estamos en eso", subrayó.
Maloney, además, sostuvo que una dolarización en Argentina "puede ser útil para manejar expectativas de inflación" pero que si eso no es acompañado de una reforma fiscal puede producir "otras distorsiones y problemas". Además, indicó que lo que tiene que haber es una "actitud seria por parte de los gobiernos para poder resolver los problemas de la inflación" con la implementación de un paquete de equilibrio fiscal. Por ultimo, señaló que el país resultó este año "fuertemente afectado" por la sequía.
En el mismo sentido, y en un informe titulado "Argentina: ¿Es la dolarización una oferta que no se puede rechazar?", el banco de inversión Goldman Sachs también se refirió a "los costos y las desventajas" de la dolarización que propone el candidato presidencial de La Libertad Avanza (LLA), Javier Milei, por entender que para aplicarla el país necesita "un contexto de política macroeconómica sólida y una política fiscal disciplinada", algo que en la Argentina "no es un hecho".
"Sin disciplina fiscal, la dolarización podría ser muy dolorosa o eventualmente colapsar", alertó el banco norteamericano, para el cual el panorama macroeconómico de la Argentina "está en un estado de deterioro indiscutible".
Para Goldman Sachs, la dolarización total implicaría pérdida de ingresos por señoreaje procedente de la emisión de dinero nacional; pérdida de control sobre la oferta monetaria y límites a la capacidad del Banco Central para actuar como prestamista de última instancia.
La entidad también mencionó como posible consecuencia la pérdida de la capacidad de utilizar la política monetaria y cambiaria para responder a los shocks, tanto a través del tipo de cambio, que puede actuar como un estabilizador/absorbente automático de shocks, como a través de la política de tasas de interés, que puede ayudar a suavizar las fluctuaciones del ciclo económico.
En concreto, el banco alertó: "Dolarizar no es un paso fácil desde el punto de vista técnico y legal. Preservarlo y beneficiarse de ese acuerdo monetario a largo plazo es aún más difícil. Hay varias características económicas, o condiciones previas que mitigan los costos de adoptar el dólar como moneda. En nuestra evaluación, ninguno se cumple realmente en el contexto argentino actual".

