Por Roberto Di Sandro
El Decano
72 años en la Casa Rosada
rdisandro@cronica.com.ar

Traspaso, en el Congreso

Finalmente, Alberto Fernández recibirá los atributos presidenciales de manos de Mauricio Macri, el mandatario saliente, en el Congreso de la Nación. Lo definió así el presidente electo, quien se sentará en el sillón de Rivadavia el próximo 10 de diciembre.

Es la cuarta vez, en 72 años acreditados en la Casa Rosada, que esta ceremonia se desarrolla en el palacio de las leyes. La primera estuvo a cargo del extinto presidente Néstor Kirchner, quien recibió la bandera y el bastón de manos de Eduardo Duhalde, el entonces jefe de Estado por mandato de la Asamblea Legislativa. En la segunda, Kirchner le pasó los atributos a su esposa, Cristina Fernández, quien luego repitió el ritual al recibirlos de manos de su hija, Florencia Kirchner.

Dentro de 16 días, Alberto saldrá del Congreso y recorrerá la Avenida de Mayo hasta Balcarce 50, donde está el edificio del Poder Ejecutivo, para tomarle juramento a todo su gabinete. Esta determinación fue hablada por teléfono entre ambos gobernantes. Aun cuando dicen que no hubo transición, algunas fuentes que tienen los ojos bien abiertos pero cierran bien la boca, con gestos entendibles, advirtieron que ambas figuras se comunicaron y hasta se vieron. Señalan, por ejemplo, que Santiago Cafiero, jefe de Gabinete del nuevo mandatario, “se encontró” con el del actual gobierno, Marcos Peña, y entonces delinearon, y siguen delineando, todo el “operativo transición”. Lo hicieron “en la Rosada” o “en otro lado”, confiaron esos círculos a los cuales hay que tomar en serio cuando dan el dato. En fin, para aclarar este tipo de cosas, que en el fondo no tienen importancia alguna, porque sirven para tratar problemas candentes como los que pasa la población, debido a la grave situación económica. Es la verdad, señores.

En otro orden de temas que vamos a ir desgranando en Intimidades, hay gestos “de ganador” en Macri, que califica de “mi” 40%, que lo habilita a estar al frente de la “gran oposición” a partir de ahora. En reunión con la gente del PRO algunos de los militantes tiraron al aire, como quien no quiere la cosa, que “habrá una oposición constructiva”, pero sólo “apoyaremos todo lo que sea consensuado”. Hay más alternativas informativas, algunas exclusivas, que registramos de inmediato para enriquecer más sus propios conocimientos, señor lector, que muchas veces, y no lo dudamos, son iguales o superan a los que nosotros podemos tener.

“Sangre nueva” en el FMI

El gran vampiro del mundo tiene sangre nueva. Su titular: Kristalina Georgieva, quien ya habló con el nuevo Presidente argentino. Y antes lo hizo con quien se va en pocas horas. En tanto, apareció un nuevo “conductor” y “monitoreador” de la entidad. Su nombre: Martin Mühleisen, actual director de Políticas y Estrategias del FMI. El hombre está preparando un informe actualizado de cuáles son los problemas del Fondo y de la Argentina, incluyendo nuevas premisas, el cual, en los próximos días, antes del cambio de gobierno, será enviado a Macri y a Alberto F. casi simultáneamente.

Dicen que hay detalles “contundentes” en torno del movimiento monetario hacia la Argentina. Respecto de lo que se envió, piden información de adónde fue a parar y, si se dispone un nuevo envío, “pero con aclaraciones previas”, quieren saber “a dónde será destinado”. Justamente uno de esos temas fue tratado antes de ayer en Olivos durante el encuentro que mantuvo con la cúpula del PRO.

Saldo aterrador

Se despidieron del Presidente. Fue en Olivos, el viernes. Allí, los funcionarios del PRO -casi todos- se estrecharon en un abrazo con Macri y le dijeron que lo van a acompañar desde el llano. Se notó mucho en el rostro de María Eugenia Vidal la derrota del gobierno ante el Frente para Todos.

Habló poco y se puso a disposición de los intendentes de su partido. Contrastó su estado de ánimo con el de Macri, a quien -como dice él- “mi” 40% de votos le dio un semblante alegre. Hasta exhibió la grabación en Instagram con su esposa relatando que le gusta mucho la cumbia y su deseo de aprender a cocinar, y destacó que extrañará jugar al fútbol en Olivos.

Se notó la ausencia de alguien que, sin duda, pasó a la historia para la gente del PRO y que fue -seguirá siendo (nadie lo sabe)- sus ojos: Peña. Ahora guían los pasos desde el llano en las operaciones políticas y de otros círculos Humberto Schiavoni y Francisco Quintana.

Cabe destacar que muy en voz baja se habló del verdadero papelón que hicieron, primero, al publicar en el Boletín Oficial el nuevo protocolo de aborto no punible y luego derogarlo, lo que culminó con la renuncia del secretario de Gobierno de Salud, Adolfo Rubinstein. Ayer, Crónica, en la nota de opinión de Javier Carrodani, explica esta nueva contradicción de un gobierno que en cuatro años se distinguió por pedir disculpas ante registros oficiales publicados que demostraban la falta absoluta de todo tipo de gestión para gobernar. Cuatro años, sin duda, con un saldo aterrador para la mayoría de la gente.

El adiós

El 7 de diciembre Mauricio Macri, en su último discurso, al país hablará desde la Casa Rosada. Seguramente saldrá al balcón para despedirse. Dicen que congregará en el histórico paseo a más de un millón de personas. Habrá que contarlas. Pero lo que uno escucha en los pasillos de Balcarce 50 es que saldrá por casi todos los medios. Algunos hasta mencionaron la posibilidad de que lo haga por Cadena Nacional. Él dijo: “No”. Que lo enganchen “los que quieran”. Claro. En estos años hubo tantas rectificaciones que “quién le dice, no...”.

En este segmento ya clásico de Breves y Sabrosas registramos todo “lo que venga”. Respetamos el léxico y cierta verdad que la perlita tenga.

Ahora, por ejemplo, dicen que Dante Liporace, el chef de la Casa Rosada, no cumple con su gestión de “dar de comer”. El hombre es un buen profesional y ha tenido que cambiar hábitos, porque los presupuestos se le cortaron. Sin embargo, tiene contrato hasta el 31 de diciembre y hasta entonces seguirá sirviendo sus exquisitas milanesas, que, según escuchamos por allí, tanto le gustan a Alberto Fernández.

Y, en otro ángulo de la información, digamos que ocurrió un episodio de cierto humor que no ofende a nadie, pero que tiene sus “agujitas”, que pinchan sin lastimar. En esto de la transición tan mencionada -se hace o no se haceaparece la gente de Axel Kicillof, el nuevo gobernador bonaerense, un hombre querido, que está haciendo esperar a la gente de la joven María Eugenia Vidal. Resulta que Horacio Barreiro, subsecretario de Trabajo bonaerense, aguarda que aparezca “alguien” para decirle cómo se trabaja y darle a todos los elementos que necesitará. Con toda cordialidad, el hombre espera, pero parece que en cierto momento pegó un grito, no muy intenso, al decir: “Lo único que falta es que les diga a los peronistas cómo tienen que manejar el Ministerio de Trabajo”. En medio de cierto fastidio, surgieron sonrisas de asentimiento.

Para recordar: los periodistas acreditados en la Casa Rosada se reunieron para analizar los próximos pasos ante la aparición del nuevo gobierno. Casi todos conocen a las figuras que estarán sentadas en las oficinas del edificio de Balcarce 50. Los más veteranos -como el que escribe- recorren lugares y reconocen hasta los ladrillos. El otro día, mientras elogiaban a Crónica -cuyo máximo conductor, Raúl Olmos, fue nombrado “embajador honorario de la Fundación Papa Francisco” por la labor que cumple el medio, no solo informando sino apoyando todo lo que deriva en lo que hace a “siempre firme junto al pueblo”-, se analizaron otros temas.

Entre diferentes asuntos, uno muy especial: el flamante mandatario -ex jefe de Gabinete de Néstor Kirchner- deberá ser receptivo -lo es actualmente- con los periodistas acreditados en la Casa Rosada. Este decano se lo reitera: “El cronista está para informar, exclusivamente. Para ello necesita un encuentro asiduo, dentro de las posibilidades de trabajo que tiene el mandatario, para consultarlo. Es lo único que se solicita dentro de un trabajo que se mantiene previamente para una tarea prolija”. Desde ya, agradecidos.

Atención, la última: el presidente Macri ya anotó en su agenda un viaje a España. Lo hará antes o después de entregar el gobierno. Mañana inaugura una estación en la localidad de Sáenz Peña, junto con Horacio Rodríguez Larreta; el miércoles, con empresarios de Córdoba y con intendentes de la misma provincia, y en días subsiguientes irá oficina por oficina de la Casa Rosada para despedirse del personal.

Nuestro próximo encuentro, en siete días, y los sábados, les recuerdo, a las 21.30, junto con Jorge Cicuttin, en Crónica HD. Feliz semana.