La Cámara de Diputados convirtió en ley este miércoles, el proyecto de financiamiento productivo que permitirá apuntalar el desarrollo del mercado de capitales y atraer inversiones, una iniciativa reclamada por el gobierno nacional, ya que la Argentina es uno de los países de la región que tiene los mercados de capitales más pequeños. Tras la aprobación, el mercado respondió subiendo acciones hasta el 10 por ciento en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. 

En el marco de una sesión especial convocada por el oficialismo, Cambiemos logró reunir quórum y aprobar por amplia mayoría esta iniciativa en el recinto de la Cámara baja por 158 votos a favor, 70 en contra y 4 abstenciones.

De esta forma, el proyecto quedó convertido este miércoles en ley luego de varios frustrados intentos ya que se trataba de un debate que se venía postergando por la controversia en torno a la cuestión tarifas, tema que la oposición buscará de todos modos debatir en otra sesión especial que comenzó a desarrollarse cerca de las 13.

El proyecto de financiamiento productivo fue aprobado el año pasado por la Cámara de Diputados pero recibió modificaciones en la Cámara alta, que fueron ratificadas en el dictamen de mayoría surgido de la reunión de comisión firmado la semana pasada, finalmente avalado este miércoles en el recinto. 

Entre otras modificaciones en relación al texto original, figura la forma de designación del presidente de la Comisión Nacional de Valores (CNV).

Al abrir el debate, el presidente de la comisión de Finanzas de la Cámara baja, Eduardo Amadeo (PRO), puso de relieve que la iniciativa llegaba al recinto con "consenso casi unánime", al advertir que es "una de las primeras restricciones para el desarrollo que tememos". 

En este sentido, planteó que, con esta norma, las pymes tendrán "instrumentos más sólidos y creíbles", que permitirán al mismo tiempo dar apoyo al mercado hipotecario.

Desde la oposición, en tanto, el diputado kirchnerista y ex ministro de Economía, Axel Kicillof, anticipó el rechazo de esa bancada, al sostener que el oficialismo "ha venido a esta Cámara a no discutir, y a llevarse más de regulación y profundización de esta política económica". 

En su exposición, Kicillof aprovechó también para cuestionar el anuncio del Gobierno de pedir asistencia al FMI, expresó la “preocupación” de su bloque y atribuyó la decisión oficial “a un plan mal aplicado” por la gestión de Cambiemos. 

Kicillof sostuvo que el Gobierno tiene "el mejor equipo en echarle la culpa a otro y no hacerse responsable de nada", y advirtió que "lo que pasa hoy en la Argentina es pura y exclusiva responsabilidad de un mal plan económico, que ha sido además mal aplicado, con impericias, con problemas, con contradicciones, idas y vueltas, internas"

"No hay que profundizar este programa económico; hay que cambiarlo", postuló el ex ministro de la gestión kirchnerista y actual integrante del bloque FPV-PJ de la Cámara baja.

Por el Movimiento Evita, en tanto, Araceli Ferreyra, aseguró que "una tras otra las medidas que se toman en esta ley es para favorecer la desregularización", al adelantar su rechazo a la norma.

Cambiemos logró reunir el quórum para arrancar el debate con Evolución Radical, el Frente Renovador y los legisladores de Argentina Federal y del Frente Cívico Santiagueño, entre otros, pero sin la presencia del kirchnerismo, que bajó al recinto una vez que el oficialismo reunió el número necesario de 129 legisladores para sesionar.

El proyecto de Financiamiento Productivo busca apuntalar el desarrollo del mercado de capitales y a la vez potenciar el financiamiento de las pymes que hoy no tienen acceso al crédito ya que crea la factura electrónica.

En ese sentido, la factura de crédito electrónica para micropymes, de aceptación obligatoria a los 30 días de emitida, se utilizará como si fuera un cheque que podrá negociarse en los mercados autorizados por la Comisión Nacional de Valores (CNV). 

La iniciativa incorpora además herramientas para que los bancos otorguen hipotecas por medio de la securitización, que se pueden vender en el mercado de capitales a instrumentos financieros y por ese motivo se crea la letra hipotecaria ajustada por el CER. 
Por otro lado, el proyecto ahora convertido en ley elimina la facultad que desde 2013 tiene la CNV de designar veedores con poder de veto en los directorios de las empresas.