Por Fedra Abagianos 

@trinityflux 

Desde hace años el fantasma del voto electrónico aparece con aires de modernización e innovación,  pero en las profundidades se esconden las posibilidades de la ilegalidad, la manipulación y el fraude. Ya casi no quedan países o estados en el mundo que utilicen la digitalización o la tecnología en alguno de los puntos del proceso electoral, con las certezas de que la existencia de una posible intencionalidad o una falla podrían ser las razones de su poca transparencia y de sus dudosos resultados. 

El proceso tradicional del escrutinio podría dividirse en cinco partes: la emisión del voto, el escrutinio de la mesa, la generación de documentos, la comunicación de los resultados, y el procesamiento de los resultados y su comunicación. En este proceso hay tres puntos que deben ser respetados con la mayor rectitud y responsabilidad: el secreto del voto, la integridad del voto y la transparencia del voto. Y en dicho aspecto, especialistas aseguran que es imposible construir un sistema de votación electrónico que permita cuidar esos tres puntos de forma paralela. 

Pero... ¿Qué es el voto electrónico? "Es cualquier instancia en la cual un ciudadano va a emitir su sufragio y en alguna parte del proceso, está intermediado por una tecnología de información y comunicaciones, o sea por una tecnología digital", definió para Crónica, Beatríz Busaniche, presidenta de la Fundación Vía Libre y docente de la Universidad de la Ciudad de Buenos Aires y FLACSO. 

Busaniche además explicó: "El sistema electoral tiene que cumplir dos funciones: definir al ganador y convencer al perdedor de que efectivamente perdió. Eso solamente se logra con un sistema transparente, auditable, controlable y que no deja márgenes de duda"

En este contexto y en un Análisis sobre La Factibilidad en la Implementación de la Tecnología en Diferentes Etapas y Aspectos del Proceso Electoral, que realizó en 2017 el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) se destacó que el desarrollo de un sistema de voto electrónico es complejo no sólo por sus desafíos técnicos, sino también por su importancia para el Estado y para la sociedad en general ya que un sistema de voto electrónico involucra la consideración de aspectos de software, hardware, procesos operativos, y personas. Para CONICET,  cualquier desarrollo debe atender el aspecto de calidad del sistema como un objetivo esencial del proceso de construcción.

En el análisis, CONICET especifica que "el hardware y software que implementa cualquiera de las fases en las que se ha dividido el proceso de votación pertenecen a la categoría de sistemas de misión crítica (o missioncritical software-reliant system), debido a los atributos de calidad en juego y a la reducida ventana de operación donde el sistema debe funcionar 'casi sin fallas'"

Para Busaniche el voto electrónico o la intermediación de cualquier tecnología en el proceso "no es confiable primero porque todo sistema informático tiene vulnerabilidades, ya sea porque estén puestas apropósito y de forma deliberada, porque hay errores de programación o en la propia construcción del sistema"

El voto electrónico en el mundo

Según el estudio realizado por CONICET, Holanda fue pionero en la adopción del voto electrónico. En 1965 aprobó el uso de máquinas para la emisión del voto, incluidas a las electrónicas, y a partir de la década de los 90 se promovió la adopción de equipamiento pero en mayo de 2008 el gobierno decidió retornar al voto en papel con conteo manual, como conclusión a un proceso de desconfianza creciente sobre las garantías que proveían las computadoras de votación.  

En Estados Unidos en los distintos estados se emplean diferentes sistemas que se utilizan combinadamente. Mientras que hay debates que profundizan sobre la utilización de los dispositivos utilizados, y respecto a su uso, existen causas judiciales en muchos estados. 

"No sólo no existe en ningún país del mundo sino que tampoco existe en la teoría. Un sistema antes de ser implementado debe ser diseñado en la teoría. Uno puede tener un sistema diseñado en la teoría y que no lo puede llevar a la práctica pero nunca puede llevar a la práctica algo que ni siquiera se puede llevar a cabo en la teoría", aseguró la presidenta de Fundación Vía Libre. 

Para Busaniche la gran mayoría de los países "con mayor desarrollo humano, con mayor acceso a la tecnología, con mejores capacidades cientifico - técnicas abandonaron el uso del voto electrónico en el caso de haberlo hecho y en algunos casos directamente nunca lo intentaron", explicó. 

En Argentina la discusión sobre el voto electrónico se ha dado en diferentes oportunidades, y ha sido más que nada el PRO y el oficialismo de Nación como el de la Ciudad de Buenos Aires, los que han intentado poner en práctica este sistema como parte del proceso de elección. "Hace dos años se mandó un proyecto al Congreso Nacional y los especialistas fuimos al Congreso, mostramos cómo se podía adulterar y por eso no hay ley en la Argentina", explicó Ariel Garbarz, especialista en seguridad informática, ingeniero en electrónica, ingeniero en telecomunicaciones y perito consultor de la Justicia Federal.

¿Habrá voto electrónico en Argentina?

"El fraude ya está planificado", aseguró Garbarz sobre la implementación del software que el Gobierno Nacional ya anunció que le encargó a la empresa venezolana Smartmatic para las elecciones de este año. Y agregó: "El gobierno compró ya el software que va a hacer la transmisión electrónica, que se llama Election - 360, no va directamente de las escuelas hacia el correo sino que pasa por un punto intermedio donde el fabricante del software dice claramente en su ficha técnica, que la valiosa información que pasa por ahí va a ser manejable por la autoridad que compró el software, en este caso el Gobierno Nacional", denunció.

Si bien el ciudadano común no va a sufrir ningún tipo de innovación o cambio sobre lo acostumbrado en una elección, se va a modificar la forma de transmitir los datos  de los telegramas. "La diferencia con todas las elecciones anteriores, es que esta innovación que nunca se hizo en la Argentina, es que el mismo telegrama que el empleado del correo se lleve, se va a escanear mediante un escaner que habrá en cada escuela que  junto con una PC,  se va a transmitir electrónicamente hacia el centro de cómputos", explica Garbarz.

Según el especialista en seguridad informática y quien desde hace más de treinta años es perito en la justicia penal, "el telegrama, ese papel que va a ir a mano como siempre y que lo va a llevar también el empleado del correo,  se va a utilizar únicamente para el escrutinio definitivo. Pero el que va a llegar primero al centro de cómputos será el de la imagen transmitida electrónicamente de ese telegrama a través del escaner,  y eso se ingresa de forma automática".

Para Garbarz, si hay una manipulación en el conteo, cuando se haga público el resultado provisorio: "Va a ser tarde, siempre las elecciones se definen el día del comicio. A veces más tarde, a veces más temprano, a veces después de la medianoche y a veces a la mañana del día siguiente, pero nunca se define quién gana y quien pierde en el escrutinio definitivo que son publicados semanas después".

"Esta es la comisión de un delito en grado de tentativa,. esa es la figura penal",  aseguró Garbarz y explicó que debería intervenir la justicia Federal Penal antes de los comicios. 

La Cámara Nacional Electoral (CNE), el máximo organismo de la justicia en materia de elecciones en nuestro país, avaló el mes pasado la decisión del Poder Ejecutivo Nacional de transmitir los telegramas desde las escuelas desde los casi 15 mil centros de votación para el recuento provisorio en las PASO del 11 de agosto y en los comicios generales del 27 de octubre pero para Garbarz significa que "Están consiguiendo la complicidad de la Cámara Nacional Electoral, que se está lavando las manos y deja hacer esta chanchada porque dice que en la transmisión electrónica no intervienen porque no tienen competencia", aseguró y agregó que: "En la acordada, que valora y destaca que el gobierno utilice medios electrónicos,  que ellos hagan el sistema electrónico que quieran que la Cámara solamente se encargá de las obligaciones que tienen el presidente y los fiscales de mesa".  

Mientras tanto la presidenta de la Fundación Vía Libre considera que si bien para ella esta innovación que quieren implementar no lo considera como voto electrónico, aseguró: "No pongo las manos en el fuego por nadie y menos por la empresa Smartmatic, que es una empresa de dudosas credenciales y que es la firma que desarrolló el sistema de voto electrónico venezolano. Esa fue la forma que le garantizó el poder al chavismo durante todo el período de gestión de Hugo Chávez y después de Nicolás Maduro", explicó.

Y concluyó: "La empresa salió de Venezuela hace un par de años denunciando que su propio sistema había sido manipulado en una operación de dudosa legitimidad,  y que todavía está siendo investigada penalmente por haber manipulado las elecciones en Filipinas en 2016, que terminó en un escándalo por haber manipulado las bases de datos de la elección"