Esto le dijo Manuel Adorni a Nicolás Maduro tras los insultos contra Javier Milei
“El respeto por los derechos humanos no depende de la buena voluntad de un presidente autoritario ni de su séquito de obsecuentes”, afirmó el vocero presidencial Manuel Adorni en respuesta a los comentarios del presidente venezolano.
En un fuerte rechazo a los comentarios del presidente venezolano Nicolás Maduro, quien calificó a su homólogo argentino Javier Milei de “malparido nazi fascista”, el Gobierno de nacional respondió con firmeza.
Así lo hizo Manuel Adorni, vocero presidencial, manifestó que “el respeto por los derechos humanos no depende de la buena voluntad de un presidente autoritario ni de su séquito de obsecuentes”.
Adorni también subrayó la importancia de que “se respete el proceso electoral y la integridad de todas las personas participantes” en las elecciones que se llevarán a cabo en Venezuela el próximo domingo.
En su declaración, el vocero hizo referencia al comunicado firmado el viernes por Argentina junto a Costa Rica, Guatemala, Paraguay y Uruguay, en el que se aborda la situación electoral en Venezuela. Además, recordó el regreso de Argentina a la denuncia presentada en 2018 ante la Corte Penal Internacional (CPI), que solicitaba una investigación sobre las violaciones sistemáticas de derechos humanos por parte del régimen venezolano. Esta denuncia había sido retirada por Alberto Fernández en marzo de 2021.
“En el día de la fecha, la República Argentina comunicó a la Corte Penal Internacional su decisión de reincorporarse a la remisión efectuada en 2018 sobre la situación en la República Bolivariana de Venezuela, de la que se había retirado en 2021. Esta decisión es congruente con las acciones y declaraciones que el Gobierno argentino ha venido adoptando desde el 10 de diciembre de 2023 frente al deterioro de la situación política y de derechos humanos en Venezuela. La República Argentina continuará bregando por el restablecimiento del estado de derecho y la defensa de los principios de la libertad y la democracia en ese país”, explicó el ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado publicado el día viernes.
El comunicado también exige “el inmediato cese del hostigamiento, persecución y represión contra activistas políticos y sociales de la oposición, así como la liberación de todos los presos políticos. De igual forma, exigimos al gobierno de Venezuela el cumplimiento de sus obligaciones de conformidad con el Derecho Internacional, en particular en lo que respecta a la emisión de salvoconductos para miembros de la campaña opositora asilados en la sede diplomática de la República Argentina en Caracas”.
Esta demanda había sido presentada por Canadá, Chile, Colombia, Paraguay, Perú y Argentina en 2018, para que se investigara al régimen de Venezuela por presuntos crímenes de lesa humanidad. Fue la primera vez que un grupo de Estados llevó una demanda ante la CPI, encargada de juzgar crímenes de genocidio, guerra, agresión y lesa humanidad.
No obstante, en marzo de 2021, la administración de Alberto Fernández retiró su apoyo a la denuncia y también anunció su salida del Grupo de Lima, un foro regional alineado con Estados Unidos. El gobierno argentino justificó esta decisión en la participación de un sector de la oposición venezolana en el Grupo de Lima, algo que consideraba incompatible con su política. Esta decisión fue recibida positivamente por las autoridades venezolanas.
La denuncia de 2018 se basó en un informe elaborado por expertos internacionales independientes convocados por la OEA, quienes durante nueve meses recopilaron información, recibieron testimonios de víctimas y testigos y analizaron evidencias proporcionadas por organizaciones de derechos humanos. El informe de 489 páginas incluyó 26 testimonios en audiencias públicas organizadas por la OEA, junto con numerosos relatos de víctimas y familiares.
Entre sus conclusiones, el informe identificó 131 asesinatos durante las protestas de 2014 y 2017, perpetrados por las fuerzas de seguridad del Estado y colectivos chavistas; 8.292 ejecuciones extrajudiciales desde 2015; y más de 12 mil venezolanos detenidos arbitrariamente o sometidos a severas privaciones de libertad física desde 2013, cuando Maduro asumió el poder tras la muerte de Hugo Chávez.
El domingo, Maduro reiteró sus insultos hacia Milei, declarando: “Yo en estos días dije y él se puso bravo (enojado), pero yo dije la verdad, ese Milei es un malparido nazi fascista, es un malparido que le está pasando la motosierra a los trabajadores, a las trabajadoras, (...) entonces él se puso bravo, (...) pero la verdad es la verdad”.
Estas declaraciones se realizaron en un acto en Nueva Esparta, al noreste de Venezuela, justo una semana antes de las elecciones en las que el candidato opositor Edmundo González Urrutia tiene una ventaja considerable en las encuestas.
Este clima de tensión también genera inquietud en el oficialismo, ya que Maduro ha amenazado con un “baño de sangre” en caso de perder en las elecciones.

