El foro-debate "La nueva política de defensa nacional de Argentina" que se realizó en el auditorio de la Universidad del CEMA (UCEMA),  trató desde varias perspectivas la modificación del decreto 727/2006 reglamentario de la ley de Defensa Nacional, vigente desde el año 1988 y la emisión de una nueva Directiva de Política de Defensa Nacional. Una aparte sustancial de este debate, fue el análisis de los nuevos roles de las Fuerzas Armadas derivados del nuevo marco legal.

El evento, que fue organizado por la Fundación NPSGlobal, think-tank que es referente internacional en temas de Seguridad y la UCEMA, contó con un panel de primer nivel en el cual participaron Horacio Jaunarena, tres veces Ministro de Defensa de la Nación; Ricardo López Murphy, ex Ministro de Defensa y ex Ministro de Economía; el analista político Rosendo Fraga e Irma Argüello, presidente de la Fundación NPSGlobal. La apertura del evento la realizó Alejandro Corbacho, Director del Departamento de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad del CEMA.

"El pasado 23 de julio el gobierno Nacional tomó la decisión, en mi opinión histórica, de modificar el decreto 727/2006, que reglamentaba la Ley de Defensa". "Se trató de un decreto que distorsionó esta Ley sancionada con el consenso de las fuerzas políticas y que vació de funciones y recursos a las Fuerzas Armadas#, sentenció. Así, abría el evento Irma Argüello, quien además de dar un panorama general de los cambios, moderó el debate.

Para Argüello, no cabe duda de que en el mundo de hoy los riesgos externos que enfrentan los países poco tienen que ver con las típicas guerras convencionales entre estados en las que los protagonistas eran ejércitos regulares.

"Con la globalización, estos riesgos externos son hoy de carácter multidimensional e involucran no solo a ejércitos sino también actores no estatales tales como milicias, terrorismo o crimen organizado en sus diversas formas". Y agregó: "El nuevo decreto, a diferencia del anterior, ajusta el rol de las Fuerzas Armadas a esta realidad".

Por su parte, Horacio Jaunarena, subrayó: "La distinción entre seguridad y defensa como compartimiento estancos ya no existe en ningún lugar del mundo, sólo en la Argentina. Hoy esa frontera es difusa, tenemos que asumirlo y tenemos que, como consecuencia de ello, solucionarlo".

"Argentina ha perdido el control de sus espacios territoriales soberanos, no controla sus espacios aéreos porque no tiene ni aviones ni radares, no controla su espacio marítimo por falta de recursos y tampoco controla su espacio terrestre", denunció el ex ministro.

Agregó también que existiendo en nuestras fronteras alrededor de 860 pasos clandestinos, "la decisión de enviar a las Fuerzas Armadas es correcta pero insuficiente ya que hay que brindarles la cobertura legal adecuada en caso de incidentes".

Para Redondeó, su exposición indicando que ante la escasez de recursos y con Fueras Armadas colapsadas "hay que estar alerta en cuanto a las compras de equipamiento por oportunidades o la venta terrenos y unidades militares, remarcando que es importante primero diseñar una estructura moderna y después ver qué nos sobra y qué nos falta".

A su turno, Rosendo Fraga, destacó: "En una política de defensa es muy importante mirar lo que está pasando en el mundo". "Creo que los dos decretos van en la dirección correcta, pueden ser perfectibles, si pueden serlo. Tenemos que trabajar sobre una reglamentación nueva de la Ley de Defensa y plantearía para ello tomar las dos herramientas, la que nos aporta Jaunarena con la Ley de Restructuración Militar y lo que nos aporta Ricardo Lopez Murphy con el horizonte económico posible para el área de Defensa”.

Al respecto de la percepción de la sociedad respecto de las Fuerzas Armadas consideró que, "a diferencia de lo que se supone, la visión de la sociedad es positiva, agregando que la imagen negativa proviene exclusivamente a élites de orden intelectual y política".

Acerca de cómo tienen que estructurarse las políticas de Defensa Nacional, López Murphy, expuso: "Defensa, Seguridad, Relaciones Exteriores e Inteligencia son indivisibles. No hay que inventar nada sino hacer lo que hacen aquellos a los que le va bien", y citó ejemplos de países vecinos como Chile, Uruguay o Brasil. Planteó también que "el decreto anterior era totalmente inconstitucional, pues un decreto no puede modificar una Ley".

En relación al rol futuro de las Fuerzas Armadas indicó: "No tiene que haber prejuicios ideológicos ni infantilismos económicos". A su criterio: “El marco referencial de la reforma tiene que tener una concepción inter-temporal, o sea que estas cosas no se pueden resolver el mes que viene o a la semana que viene sino que tienen que ser enmarcadas en un plazo de 25 años”.

Quedó claro que todos los panelistas evalúan como positiva la reforma encarada por el gobierno pero que se requiere avanzar en otros pasos para consolidar una política de defensa sustentable.