Tras las elecciones primarias del 12 de septiembre, en la que se definieron los candidatos a legisladores, 34 millones de argentinos elegirán hoy cómo quedará la nueva composición del Congreso Nacional. La Cámara de Diputados renovará 127 bancas de las 257 que conforman ese cuerpo legislativo, mientras que la del Senado renovará 24, equivalentes a un tercio. La votación marcará la correlación de fuerzas en el Parlamento para el segundo tramo de la gestión del presidente Alberto Fernández.

Unos 34 millones de argentinos están habilitados para votar en las 101.457 mesas dispuestas en centros de votación de todo el país, bajo un protocolo flexibilizado a partir de la mejoría que exhibe la situación sanitaria de la Argentina, que ya cuenta con más de la mitad de su población vacunada con dos dosis contra el coronavirus.

Con la renovación de la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado, los comicios pondrán fin este año a una carrera iniciada en julio pasado con la presentación de los frentes electorales y de los precandidatos a la competencia, que tendrá su cierre formal el 10 diciembre próximo cuando asuman los nuevos legisladores.

El desafío del gobernante Frente de Todos (FdT) será mejorar los resultados obtenidos en las primarias abiertas simultáneas y obligatorias (PASO) y acortar la ventaja que logró la coalición opositora Juntos por el Cambio (JxC) en distritos clave como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y CABA.

El nuevo período legislativo será clave para el acompañamiento de las políticas que impulse el Ejecutivo, en su plan de reactivación del país tras los estragos causados por el coronavirus, en tanto que para JxC constituye la plataforma necesaria para ordenar las tensiones internas por las disputas de liderazgo hacia 2023.

Las PASO representaron victorias para el oficialismo en Catamarca, Formosa, La Rioja, San Juan, Santiago del Estero y Tucumán.

Qué puede pasar en la Cámara de Diputados

 

La disputa se enfoca en la provincia de Buenos Aires, la de mayor peso electoral del país por representar el 37% del padrón, que le dio una ventaja en las primarias casi 10 puntos a Juntos sobre el FdT y en Córdoba, el segundo distrito de mayor volumen, donde la brecha fue aún mayor.

Si Juntos por el Cambio llegara a superar en cantidad de legisladores al FdT luego del recambio parlamentario del 10 de diciembre, aparecerá en el escenario político la discusión por la presidencia de la Cámara Baja (actualmente a cargo de Sergio Massa del FdT), un cargo que tiene una relevancia singular, porque se encuentra en la línea de sucesión presidencial.

Vidal anunció que reclamará la presidencia de la Cámara Baja si JxC se convierte en primera minoría.

La primera candidata a diputada nacional de JxC por la ciudad, María Eugenia Vidal, ya avisó que, a su entender, la oposición debería reclamar la presidencia de Diputados, aunque luego aclaró que la decisión deberá tomarse por consenso entre los cinco espacios de la coalición.

En la actualidad, el FdT tiene 120 diputados y, si se repitiesen los guarismos de las PASO, quedaría en 117 legisladores, con la salvedad de que el presidente de la Cámara de Diputados, Massa, no vota, a excepción de necesidad de desempate en los debates.

JxC se encontró con un escenario impensado en las primarias, por encima de las expectativas, y llegaría también a los 117 diputados si se reprodujesen tal cual los resultados de las PASO, en una situación de virtual empate con el oficialismo.

La propia Vidal remarcó que para la elección general del domingo el objetivo es lograr un interbloque sólido de 120 diputados, superior en número a la bancada del FdT. Ese interbloque tendría capacidad para conseguir quórum con la colaboración de otras bancadas minoritarias de la oposición, y también tendría el poder de bloquear sesiones impulsadas por el oficialismo con temarios ajenos al interés de JxC.

Hasta este año, el Frente de Todos no contaba con mayoría propia, pero en casi todas las sesiones disponía de la ayuda de bloques minoritarios de la oposición, que colaboraban con el quórum. La nueva correlación de fuerzas que se verá expresada a partir de fin de año, de proyectarse los resultados de las PASO, aleja ese objetivo.

Más de la mitad de las bancas para Diputados se definirán en los cuatro distritos más grandes del país a nivel demográfico, por lo que en esas provincias radicará el mayor atractivo e interés de la jornada electoral: Buenos Aires (35 diputados), Ciudad de Buenos Aires (13 diputados), Córdoba (9 diputados) y Santa Fe (9 diputados).

En la provincia de Buenos Aires, el oficialismo arriesga 17 bancas en la Cámara baja, ya que esa era la cantidad de cargos que había obtenido con la elección que traccionó la candidatura a senadora de Cristina Kirchner en 2017, el número con el que deben cotejarse estos comicios de medio término.

Juntos por el Cambio, por su parte, pone en juego 14 bancas en el distrito más grande del país y busca cosechar al menos 16.