El secretario general de la Presidencia, Fernando de Andreis, afirmó que, al presentar su renuncia ayer, su segundo en el organismo, Valentín Díaz Gilligan, “entendió que el mejor aporte que le podía hacer al Gobierno era dar un paso al costado”, aunque defendió a su ex subordinado, acusado de ocultar una cuenta en Andorra con 1,2 millones de dólares.

"Hablando con su familia y con nosotros, entendió que el mejor aporte que le podía hacer al Gobierno era dar un paso al costado y profundizar la línea de ponerse a disposición de la Oficina Anticorrupción y la Justicia", dijo De Andreis en declaraciones a radio Mitre.

En ese marco, explicó que Díaz Gilligan buscará “esclarecer lo que él entiende, y yo comparto, que en el peor de los caso habrá sido una omisión en su declaración jurada de una situación previa a que él fuera funcionario, en este caso en la ciudad de Buenos Aires”.

Díaz Gilligan presentó ayer su renuncia “indeclinable” al cargo tras el escándalo que desató la investigación del diario El País de España, en la que se difundió que el ahora ex funcionario no había declarado ser parte de una sociedad radicada en el Reino Unido, con una cuenta de 1,2 millones de dólares en la banca de Andorra.

El secretario general de la Presidencia remarcó este martes que la cuenta que se vincula a Díaz Gilligan “no era de él, era de una sociedad de la que era director” y que “en ningún momento tuvo ese dinero y entendió en su momento que no la tenía que declarar”.

"Cuando yo lo invito a formar parte del equipo en turismo de la ciudad, estaba intentando desarrollar un negocio en Londres con estas personas vinculadas al fútbol. Le interesó más la propuesta de la ciudad y encaró un proceso de salida de esa sociedad”, dijo De Andreis.

Se refirió de esta manera a la participación del ex subsecretario de la Presidencia en la empresa británica de intermediación de jugadores de fútbol Line Action, a cuyo nombre estaba la cuenta en Andorra con los 1,2 millones de dólares. 

"Lo que dura su participación en esa sociedad durante la mitad de nuestro primer año de gestión es lo que le llevó a él salir de la sociedad", argumentó De Andreis, quien completó: "Están funcionando claramente la Oficina Anticorrupción y todos los mecanismos de transparencia del Estado".