El noruego Petter Titland, con permiso para ingresar al país.

Otra nueva marcha atrás del gobierno argentino, que finalmente autorizó la participación de miembros de ONGs a quienes había prohibido el ingreso a los eventos paralelos de la XI Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio. Por su parte, Susana Malcorra -miembro de la OMC- destacó que la acreditación fue "absolutamente transparente".

Quien se volvió bandera en las polémicas deportaciones fue Petter Titland. El activista noruego regresó a medianoche a nuestro país luego de esperar en Brasil tras la deportación del gobierno argentino. "Recibí un mensaje de mi abogado de que puedo ingresar a la Argentina", afirmó el cronista, parte de la ONG Attac, que fue señalada por las autoridades argentinas como propietarias de una página web con contenido violento.

"En el control fonterizo me dijeron que me deportababn por las informaciones de mi página, que hay contenido violento, y eso es una mentira", disparó Titland en diálogo con C5N.

El joven subrayó que "eso lo inventaron para dar una razón" a la deportación.

Avales de Estado
El gobierno de Noruega respaldó formalmente a Titland, afirmando que "no ha estado involucrado en acciones violentas ni tampoco ha incitado a otros a cometerlas".

Asimismo, por las gestiones que realizó cada país afectado, el domingo volvieron a la Argentina Genevieve Azam, Christophe Aguitton e Isabelle Bourboulon, miembros de Attac France.

Adicionalmente, el gobierno autorizó la participación en la conferencia del ciudadano belga Michel Cermak, de la ONG CNDD/11.11.11, luego de haber recibido las seguridades del viceprimer ministro belga y del canciller de ese país, apoyando el compromiso por escrito efectuado por Cermak. Para otros, en tanto, se mantuvo el veto oficial, y la deportada Sally Burch avisó desde Ecuador que no regresará.