Por Florencia Golender
@flopa01

El sector empresarial recibió con algarabía los lineamientos de la reforma tributaria que el gobierno nacional impulsará en el Congreso en las próximas semanas.

En el bolsillo de los trabajadores y/o consumidores, las modificaciones en las alícuotas de ciertos productos y servicios impulsarán sus precios hacia arriba, abajo o de ningún modo. La mayoría de las mejoras para la clase media y baja llegarían de forma indirecta.

La propuesta del oficialismo, presentada esta semana por el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, generó un gran alivio en los empresarios que vienen reclamando mejores condiciones para la inversión hace rato.

Las más importantes son la reducción del impuesto a las Ganancias de 35% al 25% para quienes reinviertan utilidades; disponer de la devolución anticipada de saldos a favor de IVA por inversiones; la eliminación del impuesto a los débitos y créditos bancarios; la disminución de las contribuciones patronales a la seguridad social (las empresas no deberán pagar por los primeros 12.000 pesos del salario bruto y sólo lo harán por el saldo restante por encima de ese piso) y otros.

Bebidas afectadas

La consecuencia inmediata de incrementar el impuesto que asigna el Estado a un producto o servicio es el alza que genera en su precio final.

De aprobarse la iniciativa, las gaseosas (con y sin azúcar), las cervezas, los vinos, espumantes y las bebidas blancas llegarán a la góndola con aumento. Fueron los pequeños y medianos empresarios de la industria vitivinícola los que pusieron el grito en el cielo al conocer que sus productos pasarán, de una alícuota cero, a pagar entre 10% y 20%.

Las bodegas instaladas en provincias cuyas economías regionales dependen del vino ya adelantaron que resistirán la medida y, posiblemente, lo hagan con el apoyo del gobierno local, por ejemplo, Mendoza y San Juan.

El presidente de la Unión Vitivinícola Argentina, José Zuccardi, señaló que se trata de una “medida aberrante que discrimina a la economía del oeste argentino”. Además, generó gran enojo en el sector la calificación de “no saludables”, para el vino que “tiene estatus de bebida nacional por decreto”, resaltó Zuccardi.

Tecnología y vehículos

Para los usuarios de plataformas de streaming que pagan un abono mensual, como Netflix y Spotify, la noticia es mala: se pasara a cobrar un 21% de impuesto, retenido a través de la tarjeta de crédito.

Por el otro lado, se eliminará la alícuota que afecta a los productos electró- nicos, lo que implicaría una disminución en el precio. Autos y motos de gama media también pasan a cero.

Entre las múltiples modificaciones fiscales, se destaca la intención del Ejecutivo de alcanzar un acuerdo con las provincias para reducir Ingresos Brutos, Sellos y eliminar aduanas interiores.

De llegar a un acuerdo con los gobernadores, por ahora reticentes a perder uno de los ingresos más importantes, el gobierno nacional confía en que menor presión en la cadena productiva podría generar mayor competitividad en el mercado y mejorar, por ende, el bolsillo de la gente.

Algo similar se plantea para el beneficio contemplado para los aportes patronales, que devendría en mayor empleo.