Un déjá vu. Eso es lo que pasa en la danza del 21F. Desde el anuncio de la marcha de Camioneros, distintos sindicatos manifestaron su oposición, y parece que cada día se baja uno nuevo, como si tal anuncio hubiera transcurrido previamente.

Este lunes ratificó su decisión de no marchar Rodolfo Daer, de Alimentación. El hermano del triunviro tildó a dirigentes como caprichosos, término que llegó a los oídos de Pablo Moyano: "Prefiero ser caprichoso y no traicionar al trabajador". Y en el medio de la disputa, quien habló fue Hugo. "Están logrando una CGT subordinada", disparó.

La novela que parece terminar el 21 de febrero entrega cada día un capítulo nuevo. El escenario es siempre el mismo: Azopardo. El lunes se sumó al rodaje Rodolfo Daer, para quien "el movimiento obrero no puede estar (supeditado) a los caprichos de ningún dirigente, más allá de los problemas que tenga", sostuvo en declaraciones a radio La Red y Continental.

Daer sostuvo que la movilización pone al descubierto "contradicciones" ya que "Moyano hace 30 días inauguró semejante sanatorio" (Sanatorio Antártida, propiedad de su gremio) con un acto al que "invitó al Presidente de la Nación y en representación fue el ministro (de Trabajo) Jorge Triaca. ¿Si hace 30 días invita a las máximas autoridades del país, en 30 días aparecieron los gravísimos problemas que ahora denuncia?", se preguntó.

Las palabras del titular de Sanidad tuvieron una repercusión inmediata a manos de Pablo Moyano. Fiel a su estilo verbal, lo tildó de "obediente y servil a los gobierno de turno", y agregó: "Me enorgullece de todos mis compañeros que algunos lo llaman capricho, de todas las organizaciones que se solidarizan día a día con este momento crítico que está viviendo el laburante, de hambre, desocupación y represión".

Con palabras cronológicas, detalló que "Daer es un gran aliado de los empresarios" y repasó "su historia. En los 90 entregó parte de las conquistas de los trabajadores. Primero con el gobierno de Menem, cuando permitió decenas de millares de despidos y cierres de fábricas. Luego con le gobierno de Fernando de la Rúa, que dejó que se apruebe la ley Banelco de flexibilización laboral, con las coimas del Senado, para culminar con el gobierno de Duhalde y su enorme impacto devaluatorio al salario obrero, que dejó desfilar con más pena que gloria, en su eterna tregua con los empresarios".

El secretario gremial de la CGT convocó a "todos los trabajadores que se ven afectados por la implementación de las políticas de este gobierno y vamos a seguir en la lucha para buscar mayor unidad con todos los sectores que reclamen".

El resumen de Pablo fue un tono más allá: "Rodolfo, prefiero ser caprichoso y no traicionar al trabajador", sentenció.

Su padre también apareció en escena. "Algunos son siempre oficialistas. Los históricos. Esos no cambian", resumió. Para Hugo, "al gobierno le conviene una CGT subordinada, y es lo que está logrando". En tanto, se metió en el terreno político al decir que "todo lo que tenga que ver con la unidad me parece bien", en relación con el encuentro de distintos sectores del peronismo que se realizó días atrás en la ciudad, y siguió diciendo: "Dije que sí, que me sentaría a tomar un café con la ex presidenta, siempre y cuando lo pague ella".

Por último, se preguntó: "¿Para qué me voy a presentar a la Justicia si no estoy involucrado en nada?".