Javier Milei encara su primer viaje internacional: cuál es el balance en política exterior desde su llegada a la presidencia
El Jefe de Estado partirá este lunes a Davos, donde participará del Foro Económico Mundial. Dos especialistas analizan en diálogo con Crónica cómo impactarán las decisiones que tomó hasta ahora el Gobierno en política exterior. Los detalles, en este informe especial.
Por Santiago Túñez
@santiagotun
Reformas estructurales, DNUs, proyectos de ley, convocatoria a sesiones extraordinarias en el Congreso, devaluación del peso frente al dólar... Desde su llegada a la Casa Rosada, el presidente Javier Milei tomó decisiones de peso en materia política y económica. "Comienza una nueva era en la Argentina", subrayó durante el primer discurso. Y en esa dirección apuntó con cada una de sus medidas.
Ahora bien, ¿cómo ha sido hasta el momento su enfoque en relaciones exteriores? ¿Qué señales dio en ese terreno? crónica.com.ar consultó a dos especialistas en el tema, cuando el jefe de Estado se prepara para partir a Davos, en lo que será el primer viaje internacional desde su asunción el 10 de diciembre pasado.
"La política exterior del gobierno de Milei está basicamente fundada en cuestiones ideológicas, prejuicios y mucho desconocimiento", opinó Patricio Giusto, director del Observatorio Sino-argentino y profesor visitante de la Universidad de Zhejiang (China).
Por su parte, Sebastián Schulz, licenciado en Sociología por la Universidad Nacional de La Plata e investigador sobre China y Geopolítica, consideró que Milei "vuelve a sostener una retórica de Guerra Fría". Y continuó: "Divide al mundo en dos bloques: uno Occidental y otro Oriental. Un bloque de las democracias y otro de las autocracias. Como dijo, su política exterior estará alineada con Estados Unidos. e Israel".
"De esa manera -agregó Schulz-, no hay lugar China, Rusia y tampoco para el bloque de los BRICS en su conjunto".
Precisamente, la renuncia a participar en el bloque multilateral que conforman Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica fue uno de los puntos centrales en el gobierno libertario. Tanto, que marcó un giro fuerte en la política exterior del país.
A través de una carta, Milei informó el 29 de diciembre pasado que "no considera oportuna la incorporación de la República Argentina al BRICS como miembro pleno a partir del 1 de enero de 2024". “Es una decisión ideológica y práctica, pero más práctica”, completó la canciler Diana Mondino, al justificar el gesto de no sumarse al foro que actualmente representa el 36% del PBI mundial y el 46% de la población del planeta.
En el análisis de Schulz, esta señal "es una equivocación muy grande del gobierno de Milei". "Si bien Mondino dijo que era una decisión ideológica, pero principalmente práctica, no tiene luego asidero en la cotidianeidad real. Los BRICS manifestan un conjunto de oportunidades y potencialidades para la Argentina, tanto por pertenecer a un bloque que contiene a las principales economías emergentes del orden mundial, con las cuales el país tiene lazos comerciales, como por sus grandes ventajas económicas", aseveró el especialista.
"Pensar, como sostuvo Milei y ha reafirmado Mondino, que haber rechazado la invitación a participar de este bloque no va a tener impacto en las relaciones comerciales, es desconocer las dinámicas del poder a nivel internacional", advirtió Schulz.
Para Giusto, "China fue el principal impulsor para que la Argentina ingresara a los BRICS en esta primera tanda de ampliación y la renuncia tiene un costo". Y añadió en ese sentido: "Le parece una señal muy preocupante, sobre todo porque Estados Unidos nunca puso la cuestión de los BRICS como una línea roja".
Acerca de los lazos con el gigante asiático, Giusto aseguró que el gobierno de Xi Jinping "espera mayor claridad" del Ejecutivo de Milei "no sólo en la cuestión de Taiwán, sino también respecto a qué hará la Argentina con su participación en el proyecto de la nueva Ruta de la Seda, a la que el país adhirió en 2022". "A partir de estas deficiones fundamentales -evaluó-, la relación se encausará o no".
En ese panorama sobre la política exterior de La Libertad Avanza, Schulz concluyó: "El orden internacional es hoy sumamente interdependiente, en crisis de hegemonía y donde no hay lugar para los desalineamiento y las rupturas de relaciones diplomáticas. Generar tensiones con los países más dinámicos del orden global es una estrategia que, a mi parecer, es inconducente".

