PANORAMA

Javier Milei mira el dólar y se entusiasma con flotar cerca de mil

La satisfacción por el acuerdo con el FMI, salida del cepo y acercamiento de la divisa al piso de banda recorre la Casa Rosada, donde aventuran que podría estacionarse a ese nivel pronto. La duda es si eso será suficiente para evitar el daño en precios y, por ende, en el humor social previo a las urnas.  

La salida del cepo cambiario y el posterior acercamiento del precio del dólar al piso de la banda consensuada con el Fondo Monetario Internacional (FMI) reencauzó al gobierno de Javier Milei en la senda de las promesas osadas que supieron darle el triunfo en 2023: la estabilidad de la divisa norteamericana y la baja de la inflación. A pesar de los riesgos evidentes, en el gobierno confían en que llegan a las elecciones de medio término con resultados para ostentar: sueñan con el oficial cerca de mil y los precios desacelerándose hacia el 1% mensual.

“¿Se viene el mil a uno?”, le preguntó Grupo Crónica a un importante funcionario con despacho en la Casa Rosada. Con una sonrisa que delató las ansias de que el tipo de cambio se parezca a esa suerte de slogan de campaña, respondió: “nos encantaría que quede cerca de ahí”.

Era el día 1 después de la salida del cepo anunciada por Milei por cadena nacional. Por el nivel de engrosamiento de las reservas del Banco Central que se esperaba con el primer desembolso del FMI (el último martes se concretó el envío de 12 mil millones de dólares) atado a algunos miles más por parte de otros organismos internacionales de crédito, el precio del dólar comenzó a alejarse de los $1.400, tope de banda de flotación.

 

Fue cuando Milei se dispuso a arrancar una entrevista de cuatro horas en la que se refirió a la cotización que prevé para el dólar, al cual desde el acuerdo con el Fondo y la salida del cepo, “todos los factores monetarios empujan a que el tipo de cambio caiga”, a $1.000. 
"¿Decime si no fuera así – le preguntó a Alejandro Fantino en Neura- por qué el Fondo Monetario asume que vamos a comprar 4.000 palos (meta de reservas). ¿Dónde los compramos? En el piso de la banda", afirmó sobre cómo ese valor le permitirá cumplir.

Durante la semana, Milei ratificó a través de su cuenta en la red social X que el Central solo comprará dólares para sumar reservas si el tipo de cambio llega al piso de 1.000 pesos

La satisfacción entre las filas que los secundan al Presidente es total. En la Casa Rosada no acusan recibo de las advertencias sobre los riesgos que trae aparejada la escalada del endeudamiento externo a fin de alcanzar un tipo de cambio para anclar la inflación. Tampoco de la necesidad de reabrir paritarias y mejorar los salarios tras el alza reciente.

Los reclamos al respecto se acumulan en un sector de la oposición, de economistas, sindicatos, movimientos sociales e historiadores, entre otros.

Desde el gobierno manifiestan estar convencidos de que llegarán a octubre, incluso diciembre, con los precios desacelerándose tras el 2,2% de enero, el 2,4% de febrero y el salto a 3,7% de marzo (el promedio más alto en siete meses) por el que culpan a “econochantas” que generaron “falsas expectativas de una devaluación que no ocurrió”, según acusó Milei.

Desafío góndolas

Es que aunque el dólar oficial haya pasado de $1.070 a $1.170 (al cierre de la primera semana de salida del cepo), en el oficialismo auguran que falta poco para se demuestre lo dicho por el mandatario nacional en la entrevista mencionada sobre que este esquema al que llaman fase 3 "no es devaluación" y remarcó que "la banda inferior está debajo de lo que era el tipo de cambio oficial que era 1.100".

Las tensiones de marzo último que llevaron al blue a acercarse a los $1.400 presentan, igualmente, un escenario desafiante para el Ministerio de Economía. El ministro Luis Caputo, para sorpresa de varios, demostró que está dispuesto a desplegar esfuerzos para conseguir que aquellos que especularon en los últimos meses con un corrimiento a ese valor pero del precio oficial, los retrotraigan o moderen las remarcaciones en las góndolas de consumo básico.

Caputo celebró que grandes supermercados rechazaran listas con subas de 9% y apuntó a los proveedores por marca. Un señalamiento inesperado para una parte del empresariado por parte de la gestión libertaria. En Casa Rosada prometen que “si siguen por ese camino, los seguiremos dejando en evidencia”. La inflación parece no ser sólo un fenómeno monetario.

 

Milei y su equipo económico tienen una variable a favor: el poder de compra agoniza. Las compras en supermercados, autoservicios y almacenes de barrio sufrieron una caída del 5,4% promedio interanual. Y ya en marzo 2024 la merma había sido del 7,4%, por lo que sería el segundo año de desplome, según un informe de la consultora Scentia, la más prestigiosa medidora del consumo masivo. En lo que va del 2025, además, la baja acumulada ya es del 8,6%.

El despoder adquisitivo de los hogares achica los márgenes de las empresas para aumentar sus productos y servicios, sea porque es necesario, y/o sea porque ven la oportunidad de especular con mayor ganancia.

"Se van a meter los productos en el o...", afirmó Milei. Más tarde, reposteó a través de X un mensaje en el que llama a la ciudadanía a que “si te aumentan los precios, no compres”.

Más allá de la posible efectividad del boicot presidencial con nombre de los remarcadores, puertas adentro de las compañías y del universo productivo en general, ronda la incertidumbre sobre las chances de que la historia se repita y que la fase 3 de Milei favorezca a las importaciones por sobre las exportaciones, en especial las relacionadas a actividades generadoras de puestos de trabajo.

“La campaña es la gestión”

Y mientras el gobierno libertario avanza con estas novedades no tan liberales en su trato con varios actores económicos locales, se acercan las urnas nacionales de medio término. En Casa Rosada afirman que no harán campaña tradicional y que “la campaña es la gestión nacional y los logros que acumulamos a raíz de las decisiones del Presidente”.  

Así explicó un estrecho colaborador a este medio que se mostró con fe de ganar las elecciones en la Ciudad de Buenos Aires y, con el dólar planchado cerca de los mil pesos, llegar a octubre con la imagen de Milei fortalecida –por ahora, tuvo descensos en varias encuestas-.

La postura que busca evitar que la campaña del oficialismo se parezca en algo a la de la “casta” choca igualmente con la necesidad de estar “en el territorio”, como graficarían desde el peronismo al acto que encabezará el próximo martes Milei en la capital bonaerense, La Plata.

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