"Necesitamos un nuevo pacto que habilite una concertación económica, política y social, fundado en un verdadero federalismo, que procese pacíficamente los conflictos de intereses. Pacto no es corporativismo sino una invitación a construir en el marco democrático", planteó el presidente de la Pastoral Social porteña, el sacerdote Carlos Accaputo, en el marco de una tradicional jornada que esta vez convocó a referentes del oficialismo como Horacio Rodríguez Larreta y Federico Pinedo y a los sindicalistas Héctor Daer y Sergio Palazzo.

Fue la XXI jornada, que se desarrolló en el auditorio de Foetra, del barrio de Almagro, bajo el lema "Cuidemos la casa común. Construir un nuevo pacto social para el siglo XXI" y fue clausurada por el arzobispo de Buenos Aires, el cardenal Mario Poli, quien proclamó: "San Martín de Tours tiene que ser nuestro ejemplo para mirarnos como hermanos y no como enemigos".

"Cada crisis dejó secuelas sociales en el país. Tenemos que hacernos cargo de los pobres de nuestra patria que no son producto de la voluntad o el azar sino de las decisiones políticas y económicas que se fueron tomando", dijo Accaputo, quien llamó a "recuperar la historia, generar horizontes y salir del cortoplacismo".

Tras bregar por una "rehabilitación de la política y una reconstitución de la clase dirigente que no llame la atención por hechos fraudulentos", el sacerdote instó al auditorio a "superar el individualismo y lograr una clase dirigente cercana al pueblo y reconciliada con la historia".

En la apertura del encuentro, Rodríguez Larreta indicó que "la mejor manera de superar la situación social complicada que atravesamos es trabajando en equipo" y dijo "estar abierto" para recibir propuestas de dirigentes de "miradas diferentes", al tiempo que ponderó un espacio como la Pastoral Social donde puedan encontrarse personalidades de diversas ideologías.

El jefe de Gobierno porteño puso el acento en el objetivo de la "integración urbana que no es solo integración física sino inclusión social de las 250.000 personas que viven en las villas de la ciudad" y en tomar en cuenta la economía social como modelo de producción.

En otro panel, uno de los jefes de la CGT, Héctor Daer, sostuvo que "hay que pensar un futuro con todos adentro y no firmar la consolidación de una sociedad fragmentada" y llamó a "no conformarse con acuerdos mínimos o de coyuntura" en referencia al acuerdo alcanzado esta semana con el gobierno por el bono de fin de año.

"No tenemos que desperdiciar el G20 para reclamar un acuerdo global. El único que pone estos temas sobre la mesa es el amigo Francisco a partir de la Laudato Si", agregó Daer sobre la cumbre mundial que se celebrará en Buenos Aires a finales de mes.

A su turno, el sindicalista bancario Palazzo celebró en su exposición la convocatoria a un pacto social pero advirtió que los acuerdos de "finales de mandato solo sirven para aliviar tensiones sociales, pero no son sinceros ni genuinos" y exhortó a que "desde un lugar inclusivo y amplio se proyecten acuerdos que les sirvan a los argentinos que la están pasando muy mal".

En tanto, Pinedo, presidente provisional del Senado, coincidió con la idea del pacto social "para no generar cíclicamente crisis destructivas de la economía y la sociedad" y pidió que se incluyan acuerdos de "calidad de educación y un pacto del estado de derecho que reemplace a un estado mafioso".

También participaron de los paneles el diputado Daniel Arroyo y el economista Arnaldo Bocco; además de Gustavo Béliz, Daniel Menéndez y Mario Cafiero.