El presidente Mauricio Macri compartió este jueves un almuerzo con los tripulantes del rompehielos de la Armada "Almirante Irízar", que se encuentra amarrado en la dársena E del puerto metropolitano, en homenaje al mayor buque de la Armada, que en diciembre pasado cumplió 40 años de navegación.

El Jefe de Estado, en su carácter de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, fue recibido por el jefe del Estado mayor de la Armada, almirante José Luis Villán; el comandante del "Irízar", capitán de navío Maximiliano Mangiaterra, y miembros de la plana mayor de esa unidad naval, que efectuó recientemente el reabastecimiento de las 13 bases permanentes y temporales del país, y el recambio de personal, tras permanecer 14 meses en la Antártida y traer de regreso los residuos generados en el continente blanco.

Siendo el buque insignia de la Fuerza Naval Antártica, el Irízar es el rompehielos más grande del hemisferio sur, y durante el conflicto bélico de Malvinas se transformó en buque hospital, con una dotación de 160 camas, sala de terapia intensiva, quirófano y otros medios sanitarios. 

Tras la caída de Puerto Argentino, en la guerra de Malvinas, el navío trasladó a 420 heridos en combate, y estuvo fuera de servicio en reparación desde abril de 2007 hasta octubre de 2017 por un incendio desatado en el buque a su regreso de la Campaña Antártica de esa temporada.

El Presidente almorzando con integrantes de la tripulación del buque insignia de la Fuerza Naval Antártica (Prensa Presidencia).