Aprovechando la abierta amenaza del dirigente de izquierda Rubén "Pollo" Sobrero (quien dijo durante un acto en el Obelisco que seguiría en la calle "hasta que caiga el gobierno), el jefe de gabinete de la Nación, Marcos Peña, cuestionó el paro general de la CGT y descartó una pronta convocatoria a los referentes de la principal central obrera del país.

Además, modificó la postura sobre las paritarias, al remarcar una vez más que "son libres", pero sin mencionar ya la pauta oficial del 15%, reemplazando esa parte del argumento oficial con que en el oficialismo "no queremos crecer a partir de ajustar el salario real de los trabajadores".

En diálogo con los periodistas acreditados en la Casa Rosada tras la reunión de gabinete que se realiza cada martes, el jefe de gabinete aseguró que no habrá una reunión en los próximos días con el triunvirato de la CGT: "Hace dos años que estamos con la discusión sobre si es general o particular la convocatoria. Nosotros vamos a seguir trabajando sector por sector y dialogando también, como lo venimos haciendo, con las autoridades de la CGT a través del Ministerio de Trabajo. No nos cambia nada una medida de fuerza", retrucó tras el tercer paro general contra su gobierno.

"El paro nunca es algo positivo, no creemos que ayude a encontrar soluciones, pero lo que tenemos que hacer es seguir trabajando, En estos dos años se han logrado muchos acuerdos y avances a partir de este diálogo", aseguró en un tono menos confrontativo. Al cierre de la improvisada conferencia, cargó contra los "sectores autoritarios y minoritarios que desprecian la democracia".