Ocho ex presidentes de América Latina, entre ellos Luiz Inácio Lula Da Silva, como también el ex mandatario de España José Luis Rodríguez Zapatero, firmaron una carta pública en la que solicitan al Fondo Monetario Internacional que "asuma la responsabilidad" por haber otorgado "el crédito récord" de U$S 45.000 millones al gobierno argentino de Mauricio Macri en 2018.

Los exmandatarios señalaron que ese préstamo del organismo se hizo "con el fin de beneficiarlo electoralmente (a Macri) y limitar a las próximas gestiones", en referencia a la administración del Frente de Todos.

Los firmantes reclamaron también "la eliminación inmediata de los sobrecargos del préstamo" y que el organismo otorgue a la Argentina plazos que permitan "un crecimiento económico sin definiciones brutales ni restricciones fiscales que sometan al empobrecimiento".

El documento fue firmado también, además de Lula y Zapatero, por Fernando Lugo (Paraguay), Evo Morales (Bolivia), Ernesto Samper (Colombia), Dilma Rousseff (Brasil), Rafael Correa (Ecuador), Manuel Zelaya (Honduras) y Leonel Fernández (República Dominicana).

También fue suscripto por significativos ex cancilleres y líderes de la región, como Celso Amorim (Brasil), la senadora Lucía Topolansky (Uruguay), el ministro de Defensa Jorge Taiana, el coordinador del Grupo Puebla Marco Enríquez Ominami (Chile), el actual embajador de Bolivia en la ONU Diego Pary y los excancilleres Ricardo Patiño (Ecuador) y Jorge Lara Castro (Paraguay), entre otros.

El pronunciamiento lleva como título "El FMI debe asumir su responsabilidad" y cita un fragmento de la carta que el Papa Francisco envió en abril de 2021 al FMI y el Banco Mundial por las reuniones de primavera (del Hemisferio Norte) de esos organismos, en la que el Pontífice exhortó a respaldar el funcionamiento de los mercados con "leyes y regulaciones que aseguren que contribuyen al bien común, garantizando que las finanzas, en lugar de ser meramente especulativas, funcionen para los objetivos sociales que tanto se necesitan durante la actual emergencia sanitaria mundial".

El respaldo llega en momentos en vísperas de significativos pagos que el país debe realizar para cancelar ese préstamo, al mismo tiempo que las negociaciones entre el gobierno de Alberto Fernández y el FMI para refinanciar esa deuda se encuentran virtualmente estancadas. Este viernes, Argentina debe abonar una cuota de más de U$S 700 millones y por ahora no está confirmado que el pago vaya a hacerse efectivo.