El ex secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, que este miércoles presentó un documento contestando las acusaciones que hay en su contra, desconoció la competencia del juez Claudio Bonadío y se negó a responder preguntas.

"Creo que todo es un invento, está todo absolutamente armado" sostuvo Parrilli referencia a las anotaciones del remisero Oscar Centeno, en cuadernos.

El ex titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) afirmó que presentó una recusación contra el magistrado, que fue desestimada y apelada por sus abogados.

"Con él tengo una vieja enemistad, por su militancia hace mucho tiempo en el menemismo. He negado todos los hechos que se me imputan, no tengo absolutamente nada que ver. Hasta tanto no tenga un juez confirmado judicialmente, no voy a responder a preguntas, ni del fiscal, ni del magistrado", aclaró.

A la salida del juzgado, acompañado junto a su abogada  Aníbal Ibarra, el ex funcionario nacional apuntó contra el Gobierno y denunció una "persecución política" dirigentes de la oposición por parte del presidente Mauricio Macri" y sostuvo "Nosotros queremos verdad, justicia, imparcialidad y que se sepa cuáles son los verdaderos actores de la corrupción que puede o no haber existido, no sólo durante nuestro Gobierno, sino incluso en gobiernos locales o provinciales".

"La gravedad de la situación social y económica tiene un correlato directo con la acción de violencia, intimidación, persecución política y mediática que el Gobierno está realizando contra los opositores, en especial contra la ex presidenta Cristina Kirchner y los dirigentes políticos y sindicales que s. oponen", sentenció.

Finalmente, Parrilli también se refirió a las declaraciones de empresarios que reconocieron haber pagado coimas y se ofrecieron a aportar información a la Justicia: "No sé si son arrepentidos", finalizó.