Los minutos pasaban y la sesión no comenzaba. El número tan esperado, de 129 diputados, no llegaba y la oposición comenzaba a presionar para que el encuentro legislativo no se realizara. Fue entonces que llegó el momento del escándalo. A las 14.35, el presidente de la Cámara Baja inauguró la reunión, pero sólo duró unos pocos minutos.

Con 128 diputados en sus bancas, algunos legisladores de la oposición advirtieron sobre una presunta irregularidad: dos bancas estaban ocupadas por personas que no debían estar allí.

"El momento del 130 fue fulminante. Nadie sabe cómo se consiguió. Cuando el presidente de la Cámara, Emilio Monzó, dijo que estaba abierta la sesión había 128", cuestionó Agustín Rossi, del Frente para la Victoria.

"Querían que se sentaran dos diputados que no habían jurado. Tanto hablamos del 'diputrucho' y lo volvemos a repetir", agregó Myriam Bregman, del FIT; mientras que el kirchnerista Axel Kicillof siguió: "Cuando les pedimos que dieran quórum otra vez, no pasaron de 127".

Los números daban

Pese a las denuncias de la oposición, en el momento en el que Monzó declaró abierta la discusión, en el recinto había 129 legisladores, sin 'diputruchos': 105 por Cambiemos, más otros 24. Así se comprobó al reconstruir el listado de los presentes, con las imágenes de la Cámara.

Sin embargo, el debate de la reforma de la ley previsional no pudo empezar. La diputada Elisa Carrió, finalmente, pidió que la sesión fuese levantada.