La titular de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA), Malena Galmarini, anunció el nuevo esquema de subsidios al consumo de  agua en el marco de la conferencia de prensa convocada en el Palacio de la Hacienda por la secretaria de Energía, Flavia Royón, para dar los detalles del aumento de tarifas de gas, electricidad y agua.

La funcionaria comenzó su presentación con una afirmación: "El agua es un derecho humano" y aseguró que desde el gobierno del presidente Alberto Fernández "estamos caminando hacia la universalización del servicio de agua y saneamiento cloacal".

Para ello, explicó, "estamos aumentando la cobertura y con la cobertura tiene que aumentar el presupuesto". En este sentido, advirtió que la segmentación de tarifas significará "un ahorro para el Estado de 2.000 millones de pesos en el año en curso y para el año 2023 será de 45 mil millones".

 

AySA brinda dos servicios a 14 millones de personas en la Capital Federal y 26 municipios bonaerenses, detalló Galmarini. Sin embargo, "un usuario de AYSA paga apenas el 36% de lo que cuesta producir un litro de agua, el resto es subsidio", remarcó.

"Estos dos servicios se brindan como en casi ningún país, 'canilla libre' como decimos nosotros, los 365 días del año, las 24 horas sin ningún tope. Uno podría dejar abierta la canilla todo el día y no se le suspendería el servicio", continuó la titular de AYSA.

En este sentido, brindó datos sobre el consumo de agua en la Argentina, que alcanza los 325 litros por día por persona, casi el doble de los 180 litros que necesita un ser humano para hidratarse, cocinar y aseo, según la Organización Mundial de la Salud. "Es decir, una familia tipo consume por día 1.300 litros por día, está en el segundo lugar de los países que más consumen, detrás de Venezuela", destacó Malena.

¿Cómo funcionará la quita de subsidios?

Al participar de una rueda de prensa junto a la secretaria de Energía, el subsecretario de Hidrocarburos, Federico Bernal; y por el subsecretario de Energía Eléctrica, Santiago Yanotti, la titular de AySA detalló que los usuarios residenciales tendrán una quita o reducción de subsidios según su nivel socioeconómico (NSE), por lo cual los más altos dejarán de percibirlo en su totalidad, con una primera etapa a partir del 1 de noviembre del 40%, y otra a partir del 1 de enero del 2023 del 20%, para llegar a marzo 2023 sin subsidio.

Mientras que el nivel zonal medio y medio bajo, tendrá una quita del 45% a partir del primero de noviembre, en enero el 30% y en marzo el 15%.

Además agregó que "los no residenciales son 9% de los casos pero implican un 30% de la facturación anual y los residenciales un total de 69%". Hoy la factura promedio del ente es de $ 752 y llegará en promedio en junio 2023 a $ 1775 pesos.

Tarifa social

Para tranquilidad de muchos usuarios con bajos ingresos que reciben el beneficio de la tarifa social, Galmarini aclaró que "toda familia que quiera inscribirse para recibir la tarifa social y que cumpla con los requisitos, no va a ser negado".

Asimismo, agregó: "Esta tarifa no tendrá ningún cambio en término de posibilidades de acceso, pero sí fomentaremos, acercándonos a los barrios, trabajando junto al sector energético, para que ningún vecino que pueda pagar la tarifa social, deje de hacerlo".

Antes de concluir con su presentación, la funcionaria recordó el impacto de la gestión macrista en AySA, que pese a imponer tarifazos en el servicio, no se vio reflejado en un mayor presupuesto para el ente. "Esta argentina golpeada, que no escapa a las consecuencias de una pandemia y una guerra, pero que tampoco escapa a los tarifazos producidos en el gobierno anterior. Cada vez que se aumentó de manera desmedida las tarifas, a AYSA lo golpeó fuertemente en su presupuesto", dijo Galmarini.

"Vemos la desigualdad en términos de facturación, en acceso a los servicios y por eso ahora estamos haciendo más justa la distribución", concluyó.

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