El fiscal federal Carlos Stornelli pidió la detención de Ernesto Clarens, financista cercano al kirchnerismo, en el marco de la causa por las coimas en la obra pública.

Con este pedido al juez federal Claudio Bonadio, Stornelli descartó el acuerdo al que había llegado semanas atrás con el empresario que pretendía sumarse al grupo de los "arrepentidos".

Clarens, dueño de la financiera Inverness, está vinculado al ex presidente Néstor Kirchner y también se lo investiga en la causa por lavado de dinero en la que está detenido el empresario Lázaro Báez, por los movimientos de dinero realizados a través de "La Rosadita".

De hecho, esta semana el juez federal Sebastián Casanello, al frente de esa investigación, ordenó el allanamiento de Inverness y procedió al secuestro de distintos elementos.

A Clarens se le endilga el manejo de los fondos de la provincia de Santa Cruz y es una pieza clave en la estructura financiera que rodea a los Kirchner y a Lázaro Báez: a través de él la Justicia busca establecer el destino del dinero de la corrupción.