WASHINGTON

Tras la reunión de Luis Caputo con el FMI, el Gobierno confirmó que no habrá plata para sumar reservas

La comitiva argentina estuvo reunida en Washington con la número dos del Fondo Monetario Internacional (FMI), Gita Gopinath. Fuentes oficiales calificaron el encuentro como "distendido" y "muy bueno", pero por otro lado bajaron expectativas respecto de la posibilidad de recibir fondos frescos.

El ministro de Economía, Luis Caputo, estuvo reunido en Washington con la número dos del Fondo Monetario Internacional (FMI), Gita Gopinath, para analizar la evolución del programa económico, las reformas que se están haciendo en el país y el sobrecumplimiento de las metas del primer trimestre.

Fuentes oficiales calificaron el encuentro como "distendido" y "muy bueno", pero por otro lado bajaron expectativas respecto de la posibilidad de recibir fondos frescos por parte del organismo para engrosar reservas y apurar una potencial salida del cepo.

Los propios portavoces del FMI en reuniones anteriores ya habían expresado que esas charlas eran cuanto menos "prematuras". Desde el lado argentino también les bajaron el tono a las expectativas sobre un eventual nuevo programa, al deslizar que esa conversación quedará para el futuro.

De la reunión fueron de la partida también el jefe de Gabinete, Nicolás Posse, y el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, por el lado del gobierno argentino, y el director para el Hemisferio Occidental, Rodrigo Valdés; el subdirector, Luis Cubeddu, y el jefe de misión para la Argentina, Ashvin Ahuja, por el lado del organismo de crédito.

El encuentro en las oficinas del Fondo duró unos 30 minutos, y fue a agenda abierta. "Fue una conversación amplia", dijo una fuente de la comitiva, en referencia a que hablaron del cumplimiento de las metas del primer trimestre del año, las principales variables económicas y el devenir del programa a futuro.

La Argentina busca fondos adicionales para salir del cepo cambiario y se presume que intenta conseguir entre 10.000 y 15.000 millones de dólares para poder transitar el impacto de esa medida con comodidad, pero principalmente desde Estados Unidos no terminan de convencerse, y esperan ver cómo avanza el programa antes de dar otro gesto de confianza.

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