Informe RSF 2026

Argentina cayó 11 lugares en el ranking de libertad de prensa: acumula 58 puestos perdidos con Milei

El informe de RSF ubicó al país en el puesto 98 entre 180 naciones y atribuye el retroceso a la hostilidad institucional del Gobierno hacia la prensa y a la violencia policial contra periodistas en protestas.

La organización internacional Reporteros Sin Fronteras (RSF) publicó este jueves su Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2026 y los números son demoledores para la Argentina: el país cayó 11 puestos y quedó ubicado en el puesto 98 entre 180 países, en un contexto en el que la libertad de prensa a nivel global alcanzó su nivel más bajo en los últimos 25 años.

El informe atribuye el retroceso argentino al "auge de la hostilidad institucional hacia la prensa y los actos de violencia contra los periodistas que cubren las manifestaciones". La caída no sorprende: desde que Javier Milei asumió la presidencia, Argentina perdió 58 posiciones en el ranking -estaba en el puesto 40 en 2023-, una de las caídas más pronunciadas del mundo en ese período.

Argentina cayó 11 lugares en el ranking de libertad de prensa: acumula 58 puestos perdidos con Milei

La semana que marcó el informe

La publicación del ranking coincidió con un nuevo episodio en la tensión entre el Gobierno y la prensa: el Ejecutivo dispuso el cierre generalizado del acceso de periodistas a la Casa Rosada, un hecho que el propio informe de RSF enmarca como parte de un patrón sostenido de restricciones.

El organismo internacional ya había alertado en meses anteriores por la represión durante protestas. En esos episodios, al menos nueve periodistas fueron agredidos y tres resultaron detenidos arbitrariamente. Entre los afectados figuraron fotógrafos de Clarín, La Nación y la agencia AFP, y un camarógrafo alcanzado por una bala de goma.

El "manual" que Milei comparte con Trump

RSF describe a Milei como uno de los "fervientes defensores" de Donald Trump en América Latina, señalando que el mandatario argentino "reproduce el manual del inquilino de la Casa Blanca contra los medios de comunicación". Según el informe, eso incluye la estigmatización de periodistas, el desmantelamiento de medios públicos y el uso de la pauta oficial como herramienta política.

El organismo evalúa cinco indicadores: clima político, marco legal, contexto económico, entorno sociocultural y seguridad de los periodistas. Argentina registró un deterioro en el político y social, los más directamente vinculados a las presiones del Ejecutivo sobre la prensa.

Las voces dentro del oficialismo

La diputada de La Libertad Avanza Silvana Giudici cuestionó el cierre de la sala de prensa en Casa Rosada: "No concibo la democracia sin libertad de expresión, medios plurales y periodistas independientes. La sala de periodistas no debe cerrarse".

Sin embargo, la legisladora aprovechó la ocasión para atacar a la oposición, al cuestionar que "usen políticamente a los trabajadores de prensa" y los convoquen a lo que llamó una "reunión blue en el Congreso encabezada por ex funcionarios de Cristina Kirchner".

El panorama regional

El retroceso argentino se inscribe en una tendencia más amplia en América Latina. El Salvador cayó ocho lugares hasta el puesto 143, con una creciente criminalización del periodismo bajo Nayib Bukele. Ecuador (125) perdió 31 posiciones tras los asesinatos de Darwin Baque y Patricio Aguilar a manos del crimen organizado. En Perú (144), se registraron cuatro asesinatos de periodistas durante 2025.

En el extremo inferior del ranking, Venezuela (159), Cuba (160) y Nicaragua (168) continúan entre los peores entornos del mundo para el periodismo, con redacciones clausuradas, periodistas exiliados y censura sistemática.

Una crisis global sin precedentes

A nivel mundial, por primera vez en la historia del ranking, más de la mitad de los países (52,2%) se encuentra en situación "difícil" o "muy grave". En la primera edición del informe, en 2002, ese porcentaje era apenas del 13,7%.

El indicador legal es el que más cayó este año: empeoró en más del 60% de los países, reflejando lo que RSF describe como una creciente criminalización del periodismo mediante "arsenales legislativos restrictivos" escudados en políticas de seguridad nacional.

Esta nota habla de: