Cumbre del G20: la Argentina adhirió a la Alianza Mundial contra el Hambre y la Pobreza impulsada por Lula
Así lo decidió el presidente Javier Milei en el comienzo del foro internacional. Se trata de una iniciativa apoyada por más de 80 países y la Unión Europea. El Gobierno se sumó bajo una modalidad particular.
A pesar de sus diferencias ideológicas con Lula da Silva, el presidente Javier Milei decidió este lunes que la Argentina adherirá a la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza impulsada por el líder brasileño en la cumbre del G20. Este gesto del libertario fue una de las grandes novedades en el inicio del foro internacional que se lleva a cabo en Río de Janeiro, donde ambos mandatarios se saludaron con frialdad.
La iniciativa a la que se sumará la Argentina es un pacto global para destinar recursos y conocimientos a la implementación de políticas públicas y tecnologías para erradicar el hambre y la pobreza en el mundo. Al comenzar las deliberaciones, Lula lo calificó como "su legado" como presidente pro tempore del G-20, el foro integrado por 19 países, la Unión Europea y la Unión Africana.
En un principio, 81 naciones y el bloque de la UE habían adherido a este pacto. Y con el inicio del debate, el gobierno de Milei siguió el mismo camino. Eso sí, lo hizo bajo una modalidad particular, según el documento entregado en Río de Janeiro.
“La República Argentina se compromete a luchar contra el hambre y la pobreza mediante reformas de mercado que, además de su probada eficacia para alcanzar el doble objetivo de esta Alianza, respeten la igualdad de derechos de todos los individuos. La República Argentina se suma a esta Alianza Global recordando, de conformidad con su Documento Inicial, que no implica la aprobación colectiva de instrumentos o programas de políticas específicos”, señaló texto difundido por el Ejecutivo.
La administración de La Libertad Avanza expresó que entre los esquemas de adhesión disponibles se contemplan “enfoques impulsados y orientados por el mercado”. Y al subrayar su distancia ideológica de la propuesta original de Lula, mencionó: "Las políticas socialistas violan los derechos de los individuos y, al asfixiar las economías de los Estados nacionales que las implementan, siguen provocando un subdesarrollo insostenible que impide cualquier lucha viable contra el hambre y la pobreza”.
De esa manera, Milei ratificó sus opiniones personales respecto al rol del Estado para cerrar las asimetrías entre ricos y pobres y, además, planteó un método vinculado a la economía de mercado.

