Detuvieron a un ciudadano ruso acusado de liderar una campaña de desinformación contra el Gobierno
La ministra Alejandra Monteoliva confirmó la captura de Dmitrii Novikov, quien habría ingresado al país para operar contra las instituciones.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, confirmó este viernes la detención de Dmitrii Novikov, un ciudadano de nacionalidad rusa acusado de coordinar una red de noticias falsas para desestabilizar la gestión oficial.
El sospechoso había ingresado a Argentina bajo la condición de turista, pero, según las autoridades, su objetivo real era ejecutar operaciones de desprestigio financiadas desde el exterior.
Operación de desestabilización institucional
A través de sus redes sociales, la funcionaria detalló el alcance de la medida y el perfil del detenido.
"Atrapamos al líder ruso de las fake news. Dmitrii Novikov entró como turista, pero venía a operar, desestabilizar y atentar contra nuestras instituciones", señaló Monteoliva.
La ministra calificó al implicado como una amenaza para el orden democrático y aseguró que, tras su captura, el procedimiento administrativo concluirá con su salida del territorio nacional: "Lo detectamos, lo detuvimos y lo vamos a expulsar. Reglas claras. Ley y orden".
Por su parte, el presidente Javier Milei replicó la información destacando la relevancia del operativo.
Semanas atrás, el mandatario ya había advertido que el "espionaje que ha trascendido es de una gravedad institucional pocas veces vista en la historia", en referencia a una investigación internacional sobre una red denominada "La Compañía".
Antecedentes de la campaña de desprestigio
La detención de Novikov se produce tras la filtración de documentos analizados por medios como The Continent y openDemocracy.
Según esos informes, la red rusa habría buscado influir en medios de comunicación locales mediante pagos de dinero para instalar una agenda crítica hacia el gobierno de La Libertad Avanza.
Esta estructura de desinformación, que el oficialismo denunció formalmente ante la justicia, consistía en la distribución de noticias sesgadas destinadas a socavar la imagen de la administración central.
Con la captura del sospechoso en Buenos Aires, el Ministerio de Seguridad busca desarticular la logística local de esta organización extranjera.

