¿Duhalde se suma al Gobierno?

Intimidades Rosadas y mucho más... El Presidente y el ex mandatario se reunieron durante varias horas, le llevó proyectos para sacar al país de la crisis, discutieron ideas y además le habrían ofrecido un cargo.

Por Roberto Di Sandro
El Decano 72 años en la Casa Rosada
rdisandro@cronica.com.ar

Que lo pague Macri

Mientras caminaba por diferentes senderos de la Casa Rosada, el presidente Alberto Fernández murmuraba en voz alta: “Qué han hecho en esta casa...”. Miraba a los costados y junto a un grupo de funcionarios y algunos periodistas dejaba escuchar su voz de bronca: “Rompieron todo... Cambiaron todo...”. No le agradó nada los lugares que fueron eliminados que antes daban cabida a oficinas y sectores positivos para el trabajo constante. Después, en medio de aplausos de la gente y de gritos favorables al inicio de su trascendental gestión, se dirigió hasta su despacho. Les dijo a los periodistas: “Estamos haciendo todos los esfuerzos para que las cosas funcionen”, pero dejó huellas en el sentido de que “no será fácil”.

Un llamado desde el interior de su oficina motivó que la reserva comenzará a rodear la tarea presidencial. Una comunicación aguardaba al Presidente. De la jefa máxima del Fondo Monetario Internacional: Kristalina Georgieva. “Quiere reanudar gestiones inmediatas con la Argentina”. Autor de este propósito, que se repite ahora semanalmente, es Luis Cubeddu, venezolano él, que preside la delegación de la institución cuyo arribo a Buenos Aires se producirá antes del día de Reyes.

Así las cosas, el ministro de Economía Martín Guzmán se acercó hasta el presidente Fernández y mostró una serie de tuits que manda la organización crediticia que pide “una negociación prudente y acorde con la situación”.

En medio de todos estos elementos operativos para saber cómo se va a negociar, se acercan hasta el despacho presidencial toneladas de telegramas y reclamos de casi todo el país urgiendo se culpe directamente al gobierno de Macri “de haber arrasado al país”. Hubo una protesta de un grupo de obreros que en rojo y en mayúscula escribió a Fernández: “Que paguen ellos. Desde Macri hasta el último indecente del gobierno anterior”, rezaba. Uno se entera de esto cuando se puede y lo ponemos en nuestra columna de los domingos junto a otros señaladores informativos que atrapamos durante los once días que lleva sentado en el poder el flamante mandatario de la República, Alberto Fernández. Ahora, aunque digan que no, está estudiando un aumento para jubilados.

Advertencia directa

Alberto Fernández no tuvo pelos en la lengua ante empresarios dedicados a productos de la canasta familiar: “Traten de evitar aumentos”. Les pidió solidaridad en un momento tan difícil “como el que estamos viviendo”. Como siempre, los hombres de negocios contestaron afirmativamente, pero sin embargo todavía siguen aumentando los valores que llegan a las góndolas. El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, se reúne permanentemente con ellos y hay cierta sensibilidad de algunos que dan motivo a ser optimistas.

Alfredo Coto, uno de los hombres de más arraigo dentro de esta estructura de ventas, impactó con la decisión de bajar los precios “o no aumentar nada”, y admitió que la “solidaridad es necesaria en estos momentos”. Mientras tanto, en la reserva de las medidas que se estudian hay algunas que son bastante duras en caso de ponerse en práctica, “porque así no se puede seguir”, esbozó el propio mandatario un rato más tarde de la reunión. Como dijo el líder, tres veces presidente, “mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar”. El pueblo comienza a sentirse protegido.

Breves y sabrosas

Esto nunca falta. Son reales algunas y otras no. Pero parecen. Lo registramos. Son perlitas que no pueden dejarse de lado. En una esquina de Liniers, muy cercano a la cancha de Vélez, “En lo de Chirola”, este hombre de Crónica fue premiado con el diploma de la Trayectoria en el Diario.

En medio de un grupo que sabe mucho de fútbol, como Julio Ricardo, Jorge Conti, Chacho Tessone y Chirola Rodríguez, recibió una mención que nos emocionó. En pocas palabras, dice el gran sentido de solidaridad y amor hacia el pueblo que tiene Crónica y toda su gente y recibimos la mención contando los 72 años que estamos cumpliendo la tarea en la Casa Rosada. Una noche inolvidable con amigos y recuerdos.

Así ocurrió también con los “Veteranos de la Tinta”, donde antiguos y nuevos periodistas se juntan bajo la batuta de José Ignacio López y allí se comenta lo que pasa en el país. Se despidió el año y se recordaron momentos pasados y presentes, esperando el futuro, de las últimas siete décadas. Perón en el ‘45, hasta ahora. Todos con sus cofres de recuerdo y las notas que registraron de momentos con climas diferentes que recorrieron y recorren la Argentina. En todos estos años.

Allí mismo, Bernardo Goncalvez entregó una nota de Alejandra Claudia Filipini, rectora de la Escuela Técnica Nº 5, Región VII, que pidió ser publicada por Crónica, donde agradece un cuadro del General San Martín que donamos con honor y solidaridad al establecimiento.

En tanto, el Instituto Nacional Juan Domingo Perón a través de su titular, Lorenzo Pepe, envía saludos de verdadero optimismo para el próximo año a todo el pueblo y principalmente a los niños.

Surge en medio de estas menciones la noticia fría del número. Sí. Ya se sabe que la inflación estará rondando el 5% este mes. El dibujo está en manos del presidente Fernández. Además, algo más rudo se acrecienta en el informe: una mayor desocupación y un crecimiento de la pobreza.

La bronca de algunos funcionarios recorrió también la senda que vincula los diferentes despachos. Mientras ocurre esto, un ex presidente que se fue hace unos días está viendo un campeonato de fútbol en Qatar. A Mauricio Macri, el culpable de esta malaria que atraviesa a la Nación, le importa tres pepinos lo que le pasa a la gente. Para colmo, con el odio que no puede contener dejó al frente de la oposición a una mujer que pasó por varios partidos y recaló en el que fue derrotado recientemente. Pero el veneno quedó: no bien la ley de emergencia llegó al Congreso se pusieron en contra. Escuchamos a la dirigencia oficial: “No parecen seres humanos”. Lamentable.

Párrafo aparte

El periodista acreditado en la Casa Rosada sufre muchas veces la falta de información. Algunos gobiernos abren puertas, otros no. En ciertos casos “a medias” y algo se logra. El cronista sólo quiere informar. En los últimos años -alrededor de 20- las cosas no fueron muy bien.

Con Néstor Kirchner se logró en ciertas oportunidades hablar con ministros y personalidades visitantes. Después la cosa cambió y fue mucho más complicado. En los dos gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner fue sumamente difícil acceder a notas o entrevistas. Se abrían las puertas de vez en cuando, pero en casos extremos. Imposible circular por caminos que el que escribe pudo hacerlo a partir de 1947 donde los movimientos eran amplios y sólo se quebraban cuando aparecía un gobierno militar.

Con Perón, la primera y segunda presidencia, Frondizi, Guido, Illia, inclusive con un gobierno de facto como Lanusse, después Cámpora y nuevamente con Perón, el periodismo obtuvo información directa.

Tras el golpe militar sangriento del ‘76 reapareció la democracia con Alfonsín, Menem, De la Rúa y luego de cinco mandatarios en una sola semana, se instaló Kirchner.

Hoy se está reacomodando el nuevo gobierno. Hay vientos de buena predisposición, para alcanzar el propósito único y objetivo del periodista: informar. Exclusivamente. Se admite que este reacomodamiento hasta el momento tiene variantes debido a que no hay agenda y un Presidente que no se detiene nunca en su tarea. Se aguarda ahora una acción prolija de los que van a estar o ya están al frente de la difusión informativa oficial y un encuentro constante con el Presidente y los ministros, respetando, lógico, la ardua tarea que desempeñan. Pero hay que tener en cuenta la presencia de la prensa acreditada. Reiteramos: los vientos son favorables porque uno de los estilos más reiterados del nuevo gobierno es el de mantener informada a la población de hechos oficiales.

“Producir, producir y producir”

Ese eslogan se trató en las últimas horas en la Casa Rosada. Allí, pasadas las siete de la tarde de un día muy ajetreado, Alberto Fernández se sentó y escuchó la voz de alguien que en el 2001 sacó al país del infierno: Eduardo Duhalde.

El ex presidente, ex gobernador de la provincia y también ex vicepresidente de la Nación llevó hasta la Casa de gobierno una serie de elementos trascendentes que mucho tienen que ver con aquel eslogan del líder justicialista de “producir, producir y producir”. Reiteró su plan de movilización del trabajo y al propio tiempo dio a conocer su parecer acerca de ciertos aspectos fundamentales en torno a la coyuntura general e iniciativas sumamente salientes para proyectos directos de restituir la industria en todo el país. En un momento de estas horas se le preguntó si le habían ofrecido un cargo, y específicamente la embajada en España. Respondió negativamente, aun cuando siempre queda el camino abierto.

En siete días estamos nuevamente en estas páginas con “Intimidades”. Feliz Navidad para todos.

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