Eduardo Belliboni al cierre de la movilización: criticó el protocolo antipiquetes y el mega operativo desplegado por las fuerzas de seguridad
El dirigente del Polo Obrero, Eduardo Belliboni aseguró que la Gendarmería le pegó a efectivos de la Policía de la Ciudad.
El referente del Polo Obrero, Eduardo Belliboni, convocó a una conferencia de prensa y allí, cuestionó el protocolo antipiquetes y el accionar de la Gendarmería Nacional Argentina (GNA).
De esta manera, el dirigente, ubicado a metros de Plaza de Mayo, realizó un balance de la jornada e indicó en referencia al despliegue de las fuerzas de seguridad, tanto de las policias porteña y Federal como de la Gendarmería Nacional Argentina (GNA) que: "Es insólito lo que pasó hoy".
Luego, consideró que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich "debe renunciar hoy mismo", declaración que fue apoyado por Gabriel Solano, del Partido Obrero, con quien compartió la jornada desde temprano.
En tanto, cuestionó el operativo "antipiquites" y además afirmó que en la estación de tren: “En Constitución había un altavoz que decía que no había que ir a la marcha”.
También, denunció que, mientras la Policía de la Ciudad estaba ordenando a la manifestación, Gendarmería intervino para golpear "compañeros y periodistas". Y no solo eso, aseguró que "la GNA le pegó a efectivos de la Policía de la Ciudad".
Así las cosas, subrayó: "Es insólito lo que pasó, porque la policía federal ordenó el tránsito, habían puesto un corralito y nosotros estábamos de acuerdo para poder movilizar a Plaza de Mayo. Y cuando ya estaba ordenado, la infantería que ya estaba dando vuelta con motos, haciendo rugir los motores en tono amenazante, produjo un incidente tremendo en la esquina de Belgrano y Diagonal Sur".
Y previo a concluir, agregó que por ese hecho "hubo incidentes y detenidos".
Por último, manifestó: "Quiero pedir disculpas públicamente al periodista de TN a quien traté mal. No hay ninguna razón para hacer eso. Es por eso que le pido disculpas a Alan Ferraro. Lo que hice estuvo mal y tuvo que ver con el nerviosismo".
A lo que agregó: "El nerviosismo tuvo que ver con las amenazas que también recibió mi hija durante los últimos días, en las que le dijeron que yo estaba herido y que me estaba por morir en un hospital. La tensión es enorme".
En esta línea, y antes de despedirse aclaró: "Es horrible que se metan con los hijos de uno".

