El nombre del vice, nuevo tiroteo interno en Cambiemos
¿Un radical o un peronista? La UCR volvió a proponer a Martin Lousteau, pero desde el PRO abrieron el juego para un candidato menos rutilante: Emilio Monzó.
Con Mauricio Macri decidido a mantener en pie su candidatura presidencial, el nombre del compañero de fórmula se transformó en el eje de las negociaciones al interior de Cambiemos. Ayer, mientras el presidente de la UCR proponía una vez más a Martín Lousteau para ese lugar, desde la Casa Rosada no descartaban nombres menos rutilantes, como el del presidente de la Cámara de DIputados de la Nación, Emilio Monzó.
"Este jueves se ha sugerido que eso es algo que ven con buenos ojos, cosa que antes no pasaba", dijo Alfredo Cornejo en referencia a la posibilidad de que, después de las PASO mendocinas del domingo -donde gobierna-, haya un diálogo que defina un candidato radical a la vicepresidencia de la Nación.
Descartada la chance de seducir a Juan Manuel Urtubey o a Miguel Pichetto, en Cambiemos pusieron el ojo sobre un nombre propio que nació en el PJ: Emilio Monzó.
En declaraciones a radio LV4, Cornejo reiteró estar "un poco disconforme con algunas decisiones se han realizado desde el gobierno nacional, como errores políticos y económicos, y si bien aprobamos la línea general, mucho peor es volver al populismo". Uno de los pedidos de la última convención del radicalismo fue la ampliación de la conformación política de Cambiemos, sumando a dirigentes de origen peronista.
De ahí que en la Casa Rosada estén sumando al copón de posibles acompañantes de la boleta a funcionarios de buen diálogo con ese espacio. Descartada la chance de seducir a Juan Manuel Urtubey o a Miguel Pichetto, en Cambiemos pusieron el ojo sobre un nombre propio que nació en el PJ: Emilio Monzó.
Si bien se lo consideraría un gesto de apertura política, la relación del presidente de la Cámara de Diputados de la Nación con Mauricio Macri lleva meses sin ser buena. La última vez que compartieron un acto fue cuando Monzó lo acompañó a la gira por Asia, en el mes de febrero.
La excepción fue el Tedéum del 25 de mayo, donde no hablaron. De hecho, el dirigente hizo público su malestar por no ser tenido en cuenta, y había adelantado que no renovaría su cargo al frente de la Cámara.

