FRENÓ SUS VACACIONES

El Papa Francisco se reunió con la sobrina de una de las monjas asesinadas por Astiz, en plena polémica por la visitas de diputados a represores

El Sumo Pontífice decidió viajar más de media hora hasta Ostia, ubicada en los suburbios de Roma, para ir a ver a Sor Geneviève Jeanningros, quien realiza un intenso trabajo social. 

El Papa Francisco viajó por más de media hora hasta Ostia, en los suburbios de Roma, para visitar el parque de atracciones Luna Park de Ostia en el que hace tiempo mantiene un intenso trabajo social Sor Geneviève Jeanningros, la sobrina de Léonie Duquet, una de las dos monjas francesas secuestrada y asesinada por orden del represor Alfredo Astiz durante la última dictadura militar argentina.

La visita, que tuvo lugar este miércoles, el último día de julio, fue informada oficialmente por el diario vaticano, que destacó el encuentro “con las comunidades del espectáculo itinerante y del circo” y con la monja Jeanningros que, “con la hermana Anna Amelia, lleva a cabo desde hace más de 50 años una pastoral de cercanía con estas personas, a menudo dejadas de lado”.

La recorrida que realizó con la sobrina de Duquet se da en medio de la polémica por la visita de un grupo de legisladores de La Libertad Avanza a Astiz en la cárcel de Ezeiza, que levantó una enorme indignación y una serie de quejas en el Parlamento.

En las últimas semanas, dirigentes de la oposición peronista y del radicalismo presentaron serios reproches a la visita que los diputados libertarios Beltrán Benedit, Lourdes Arrieta, Alida Ferreyra, Guillermo Montenegro y María Fernanda Araujo realizaron al penal de Ezeiza, para entrevistarse con Astiz y otros genocidas condenados por delitos de Lesa Humanidad.

 

Las monjas francesas que fueron secuestradas y asesinadas por Alfredo Astiz. 
Las monjas francesas que fueron secuestradas y asesinadas por Alfredo Astiz. 

Antes de la condena a perpetua en el 2011, Astiz había recibido condena en ausencia en Francia por la desapariciones de las monjas Alice Domon y Léonie Duquet, que fueron secuestradas en 1977, torturadas en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) y arrojadas al mar en los tristemente célebres “Vuelos de la muerte”, ordenados por el represor.

 

El Santo Padre llegó alrededor de las 15:05 a bordo del Fiat 500 L, avanzando entre columpios y coches de choque. El arribo del Pontífice estuvo marcado por el chasquido de dos besos saludados por la Hermana Geneviève Jeanningros. Es ella, perteneciente a la Congregación de las Pequeñas Hermanas de Jesús, que hace 56 años reside en una caravana con la hermana Anna Amelia en una pastoral que abraza el legado de Charles de Foucauld de ‘ir allí donde a la Iglesia le cuesta ir’, quien organizó la visita. Ella, la ‘enfant terrible’, como la apodó cariñosamente el Papa, que la ve cada miércoles al final de la Audiencia General, donde la anciana pero audaz religiosa lleva desde hace años a grupos de nómadas, gente del circo y personas LGBT+”, resaltó el Vatican News en su sitio web.

En las últimas horas, Lourdes Arrietas, una de las diputadas nacionales que visitó el complejo penitenciario de Ezeiza habló sobre la reunión, y dijo: “No sabía que era Astiz porque nací en 1993”.

 

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