El Secretario de Energía aseguró que la falta de gas "no es responsabilidad de este Gobierno"
El funcionario Eduardo Rodríguez Chirillo recalcó que "la obra del primer tramo del Gasoducto Néstor Kirchner debió haber finalizado en septiembre de 2023". También advirtió sobre situaciones “excepcionales” que complican el abastecimiento de gas.
Los problemas derivados por la falta de gas se agudizaron en las últimas horas en todo el país y un funcionario clave del Gobierno en el área energética arremetió contra la gestión de Alberto Fernández ante las dificultades actuales en el abastecimiento del servicio.
Mediante una serie de mensajes publicados en la red social X, el secretario de Energía, Eduardo Rodríguez Chirillo, afirmó que "no es responsabilidad de este Gobierno no contar con capacidad plena" del Gasoducto Néstor Kirchner (GPNK).
Además, el encargado del área clave agregó: "La obra del primer tramo del GPNK y las plantas compresoras Tratayén y Salliqueló debieron haber finalizado en septiembre de 2023".
También indicó que desde la gestión de La Libertad Avanza se regularizaron pagos "por más de $30.000 millones y se destinó recursos por otros $47.000 millones en la fase de terminación, debido al retraso heredado". Subrayó, en este marco, que “es un despropósito afirmar que no contar con la capacidad plena del GPNK sea responsabilidad de este gobierno”.
“Respecto a la Reversión del Gasoducto Norte, el Gobierno anterior dejó sin adjudicar el primero de los tres tramos y sin licitar los otros dos. Cuando asumimos, nos hicimos cargo de licitar y adjudicar la obra a la que ya el Gobierno ha destinado más de $150.000 millones”, enfatizó.
"Situaciones excepcionales"Rodríguez Chirillo, por otra parte, apuntó que "en el Gobierno anterior se negoció una reducción del gas importado justo para el invierno de este año". "A fin de resolver esta situación nosotros, acordamos con la brasileña Petrobras una asistencia para agosto y septiembre, y así cubrir esa reducción de volúmenes de gas", precisó.
Aseveró, asimismo, que el gobierno libertario debió "asumir una deuda que dejó el Gobierno anterior con Bolivia por US$ 244 millones por la importación de gas. Los intereses le costaron US$ 21,8 millones a todos los argentinos".
"Estamos en el otoño más frío desde 1980, no pronosticado y con fuerte demanda de gas. Sumado a situaciones excepcionales (limitación de importación de energía de Brasil, salida de Embalse), se necesitó incorporar volúmenes de GNL, a precio de mercado, programados para más adelante", agregó.
Los problemas por la escasez de gas se recrudecen en varios puntos del país, mientras continúan las jornadas de bajas temperaturas por lo que aumentó el consumo. Por estas horas, las restricciones afectan a las estaciones de servicio y a varias industrias.

