La tecnología amenaza muchas fuentes de trabajo
Intimidades rosadas y mucho más... Algunos sindicalistas le transmitieron su preocupación al Presidente.
Por Roberto Di Sandro
rdisandro@cronica.com.ar
Decano de la Casa Rosada
Un "mano a mano". Así calificaron la tarea presidencial prevista para mañana. El Presidente llegó anoche de Mendoza, donde habló, primero, en la reunión del BID, y luego descansó en una chacra en la que acudieron algunas visitas. Ahora ese “mano a mano” tiene que ver con figuras representativas de diferentes áreas, en la Casa Rosada. Precisamente ese contacto “directo” que tiene previsto Mauricio Macri se relaciona, en mucho, con los diálogos mantenidos ante los sindicalistas amigos del gobierno. Se trata de aquellos dirigentes que viajaron a Europa con el ministro de Trabajo, Jorge Triaca.
Tras el encuentro con el mandatario lo elogiaron porque hay planes “a los cuales hay que apoyar”, pero luego, rechazando el calificativo de “oficialistas”, retrucaron ante los periodistas: “Nosotros hablamos cara a cara con el Presidente y le dijimos cosas que hasta el momento no funcionan”. Sustancialmente -y esto no salió a la palestra- Crónica supo que “la preocupación de la inflación del gobierno es creciente” y, además, algo que muchas veces dijimos en esta columna: el avance tecnológico en todos los sectores. Justamente los visitantes, entre ellos Luis Pandolfi -titular de la Unión de Obreros y Empleados Tintoreros, Sombrereros y Lavadores (Uoetsylra)-, pusieron el dedo en la llaga al decir que “estamos de acuerdo con la modernización, pero debe evitarse el riesgo que los trabajadores se queden sin fuentes de trabajo”. Ese latiguillo de “reemplazar seres humanos con un elemento tecnológico es el que inquieta” fue constante, pero el mandatario admitió que “la tecnológica debe ser el acompañamiento directo en el futuro de los pueblos”.
Consideró, no obstante, ante la sugerencia de los sindicalistas, que “todo lo moderno debe ajustarse a una enseñanza previa a los mismos trabajadores sin consecuencia de despido”. Hubo otras consideraciones en torno a la situación actual, que se suman a diferentes cuestiones que hoy agobian a toda la sociedad, como precios, paritarias y despidos.
La buena y la mala
Con verdadero regocijo se recibió en la Casa Rosada la decisión de Donald Trump de exceptuar de aranceles el aluminio y el acero. Le había pedido Macri a su par de Estados Unidos esa determinación y el mensaje que le envió fue contestado con la aprobación del gobierno norteamericano. Rápidamente se pusieron en comunicación ambos mandatarios y allí el agradecimiento telefónico de Macri. Esta es la buena. La que en cambio le está dando un gran dolor de cabeza es la declaración de inconstitucionalidad del decreto que endureció la ley de Migraciones. Los cercanos no dejaban de escuchar las “broncas” del mandatario ante la decisión judicial. No hubo palabrotas, pero sí tonos que retumbaron en las paredes tanto de Olivos como de la Rosada y también en el territorio mendocino, donde estuvo el Presidente. Calma radicales. Perdón, calma Cambiemos.
Breves y sabrosas
Vamos al registro de lo que nos convierte en la sección de “los anticipos”. Va numerado:
La última: la figura de Alfonsín en el Museo de la Casa Rosada. Se está preparando la gran muestra y Nacho López, que fue su vocero, fue a la Rosada, habló con las autoridades y luego saludó a sus colegas. Bernardo Goncalves y Sánchez Parra, con un poco menos de años que quien escribe, lo saludaron y recordaron momentos con aquella personalidad de la política nacional.
Figuras que “no fi guran”
Lo dijo Macri: “En Olivos muchas veces recibo entrevistas de todo tipo”. Palabras más, palabras menos, el mandatario se sincera ante la opinión pública porque la mayor parte de esos encuentros se convierten en “reserva total” y nadie sabe si se concretaron o no, porque la información no existe a pesar de las consultas. Algunos encuentros Crónica los obtiene por hurgar y hurgar en distintos rincones, y otros medios, o “un medio”, la consiguen porque los llaman. Así es el estilo. De allí que se visualizó, por ejemplo, la presencia de un ex presidente en Olivos. Se trata de un ex mandatario: Adolfo Rodríguez Saá, que, durante dos o tres días en aquella semana donde Argentina tuvo cinco jefes de Estado, ejerció el poder. Luego apareció Duhalde y la Asamblea Legislativa lo ungió Presidente de la Nación. Don Adolfo es un verdadero conciliador y anda bien con Macri. Hablaron de la reorganización de la política en el país y, por ende, de cómo anda el justicialismo que lidera el puntano y que tiene como sabía el peronismo federal “pero con la doctrina del general Perón”. Hay un enfrentamiento con su hermano, el gobernador “Don Alberto” y de allí el diálogo en la cumbre del gobierno. Ahora veremos los siguientes pasos. Y, hablando de “privacidad” en las entrevistas, Ricardo Lorenzetti pasó también por Olivos y nadie se enteró. Dicen que ese día que Macri recibió en la Rosada a los sindicalistas “amigos”, también en Olivos hicieron una “ligera” pasada dos sindicalistas: Juan Carlos Schmid y Omar Maturano. Esta entrevista ni se confirmó ni se desmintió. Respuesta oficial, como siempre: cero. Antes de concluir, un saludo a todo el equipo de Crónica a nuestro compañero Jorge Cicuttin, que cumple 59 jóvenes años. El domingo volvemos y dos días antes por Crónica TV a partir de las 21.15. Hasta entonces.

