Reunión urgente de la CGT el viernes por la reforma laboral
Los líderes sindicales analizan un paro general.
La CGT enfrentará este viernes una reunión clave para resolver su estrategia frente a la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei. El Consejo Directivo debatirá si prioriza las negociaciones para modificar el proyecto oficial o si lanza medidas de fuerza, como reclama el sector más duro del sindicalismo.
El encuentro comenzará a las 11 en la sede de Azopardo 802 y se desarrollará en un clima complejo, marcado por las dificultades que tuvo el triunvirato cegetista para sumar apoyo político en las provincias. La reciente suspensión de una reunión con el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, profundizó el malestar interno, aunque desde la central obrera aseguran que el contacto podría retomarse en los próximos días en la Ciudad de Buenos Aires.
Tampoco avanzaron las gestiones con el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, que había ofrecido enviar a un representante, algo que aún no se concretó.
A estos contratiempos se suman las negativas de otros gobernadores con buen vínculo con la Casa Rosada. En la central obrera apuntan contra Gustavo Sáenz, Osvaldo Jaldo y Raúl Jalil, a quienes acusan de evitar reuniones para no fijar una postura pública frente a una reforma que necesitará del respaldo provincial para convertirse en ley.
Pese a ese escenario, algunos dirigentes cegetistas relativizan las dificultades y aseguran que mantienen canales de diálogo abiertos. Gerardo Martínez, de la UOCRA, continúa en contacto con gobernadores del norte y la Patagonia, mientras que Andrés Rodríguez sostiene conversaciones con referentes políticos del interior con influencia parlamentaria.
En la cúpula sindical predomina la idea de que los mandatarios provinciales evitan confrontar con el Gobierno mientras negocian compensaciones por la reducción del Impuesto a las Ganancias incluida en el proyecto oficial.
Ante este panorama, la CGT busca alternativas para frenar la iniciativa en el Congreso y apunta a reforzar vínculos con sectores de la UCR y con senadores nacionales que podrían inclinar la votación en la Cámara Alta.
La reunión del Consejo Directivo será la primera del año y tendrá como eje central la posibilidad de lanzar medidas de fuerza. Formalmente, los dirigentes analizarán las negociaciones en curso con referentes del oficialismo para introducir cambios en la reforma laboral.
El debate interno también apunta a contener el avance de un nuevo frente sindical opositor que lanzó un plan de lucha sin el aval de la CGT. Ese espacio, integrado por la UOM, las dos CTA, Aceiteros y otros gremios, ya resolvió movilizaciones en Córdoba y Rosario y prepara paros y marchas para el día en que el Congreso trate la ley.
La incorporación de Pablo Moyano a ese armado profundizó la interna sindical y expuso diferencias con su padre, Hugo Moyano, uno de los impulsores de una postura más dialoguista dentro de la CGT.
Mientras tanto, otros gremios analizan protestas sectoriales. Los sindicatos docentes evalúan medidas por la falta de respuesta del Gobierno a sus reclamos salariales, lo que suma presión a una conducción cegetista obligada a definir su rumbo.

