La diabetes es un grupo de afecciones que se caracteriza por presentar en el paciente niveles altos de azúcar en sangre de manera crónica. Esto se puede producir ya sea por una secreción inadecuada de insulina (diabetes tipo 1), que es la hormona que se encarga de regularla o de una sensibilidad reducida a la insulina (diabetes tipo 2), también llamada resistencia a la insulina.

Estas son las principales diferencias entre diabetes tipo 1 y 2 (Gentileza: Tu Consejero en diabetes).

Para estas personas es fundamental controlar una regulación estricta de la presencia de azúcar en la sangre y esto se puede lograr, entre otras cosas, con una optimización de los alimentos que se consume. Una gran opción para ellos es la ingesta de ciertos tés (sin agregarles azúcar), que incluyen sobre todo el clásico té negro que es una de las bebidas más consumidas en todo el planeta.

¿Qué beneficio tiene para los diabéticos el consumir té negro?

Esta infusión ha sido altamente estudiada en todo el mundo y los científicos concluyen que tiene varias propiedades, entre las más importantes se encuentran la antinflamatoria, antioxidante y el ser reductor del azúcar en sangre.

 

El reconocido investigador francés Ariel Beresniak, publicó un estudio en el que se analizaron casos de 50 países de todos los continentes y se comparó el nivel de consumo de té negro con las tasas de diabetes y el resultado fue contundente. Los investigadores sugieren que se debe a la gran variedad de flavonoides complejos que contiene el té negro. Se trata de unos pigmentos vegetales que son quienes le otorgan estas propiedades antes mencionadas.

¿Cuánto té negro se debe consumir para reducir el riesgo de diabetes?

Los estudiosos no se ponen de acuerdo en cuál es la dosis más adecuada para lograr un gran cambio. Algunos hablan de ingerir 2 tazas al día pero solo 3 días a la semana y otros de entre 3 y  hasta 4 tazas diarias.

Sin embargo, como todo, en exceso también es malo. Por ello advierten que su consumo excesivo [más de cinco tazas diarias] puede producir efectos secundarios similares a la cafeína, como: dolores de cabeza, nerviosismo, vómitos, diarrea, acidez estomacal, dificultad para dormir, irritabilidad, mareos, zumbidos en los oídos, confusión y hasta arritmia.

 

La ingesta de té negro en embarazadas no está recomendada sobre todo en dosis altas, por más que la paciente presente diabetes.

Otra gran advertencia sobre su consumo es para las embarazadas, lactantes y/o con anemia, ya que se recomienda que no beban más de 2 tazas al día, lo que equivale a 200 mg de cafeína.

 

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