Ya sea por angustia, estrés, miedo, malos hábitos o saludables u otros aspectos, la hipertensión arterial sigue siendo una enfermedad de mucho cuidado para todos, ya que según los números que maneja la Organización Mundial de la Salud (OMS), unas 10 millones de personas mueren en el mundo por esta afección y nuestro país, 100 mil fallecen por enfermedades cardiovasculares.

Lo cierto, es que la hipertensión es una afección frecuente en la que la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias con el transcurso del tiempo es lo suficientemente alta como para poder causar problemas como una enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular, insuficiencia renal, problemas en los ojos y otros problemas de salud.

¿Cómo se determina?

Cabe destacar, que la presión arterial está determinada tanto por la cantidad de sangre que el corazón bombea como por el grado de resistencia al flujo de la sangre en las arterias, y cuanta más sangre el corazón bombee y cuanto más estrechas están las arterias, mayor será la presión arterial. Además, la lectura de la presión arterial se determina en milímetros de mercurio (mm Hg) y tiene dos números: 1) Valor superior (presión sistólica): el primero, o superior, mide la presión en las arterias cuando el corazón late. 2) Valor inferior (presión diastólica): el segundo, o inferior, mide la presión en las arterias entre los latidos. Uno o ambos números pueden ser demasiado altos (estas cantidades aplican a personas que no están tomando medicamentos para la presión arterial y para quienes no están enfermos).

Con relación a este ítem, una presión arterial normal es cuando la presión arterial es menor a 120/80 mm Hg la mayoría de las veces, en tanto, una presión arterial alta es cuando uno o ambos números de la presión arterial son mayores de 130/80 mm Hg la mayoría de las veces. Si el valor del número superior de su presión arterial es entre 120 y 130 mm Hg y el valor del número inferior es menor a 80 mm Hg, se denomina presión arterial elevada. Si tiene problemas cardíacos o renales, o si tuvo un accidente cerebrovascular, es posible que el médico le recomiende que su presión arterial sea incluso más baja que la de las personas que no padecen estas afecciones.

Hipertensión arterial: ¿Tiene síntomas?

Un punto a tener en cuenta para alguien es que la mayoría de las personas con presión arterial alta no tienen signos ni síntomas, incluso si las lecturas de presión arterial alcanzan niveles peligrosamente elevados. Además, algunas personas con presión arterial alta pueden tener dolor de cabeza, dificultad para respirar o sangrado nasal, pero estos signos y síntomas no son específicos y, por lo general, no se presentan hasta que dicho trastorno alcanza una etapa grave o potencialmente fatal. Ahora bien, la hipertensión tiene muchos factores de riesgo, tales como: 1) edad: el riesgo de tener presión arterial alta aumenta a medida que se envejece y hasta aproximadamente los 64 años, la presión arterial alta es más frecuente en los hombres, aunque las mujeres tienen más probabilidades de desarrollar presión arterial alta después de los 65 años. 2) antecedentes familiares: la presión arterial alta suele ser hereditaria, además de tener sobrepeso u obesidad, ya que cuanto más se pesa, más sangre necesitas para suministrarles oxígeno y nutrientes a los tejidos. A medida que la cantidad de sangre que fluye a través de los vasos sanguíneos aumenta, también lo hace la presión en las paredes de las arterias.

3) falta de actividad física: las personas que no están físicamente activas tienden a tener una mayor frecuencia cardíaca, ya que cuanto mayor es la frecuencia cardíaca, más deberá trabajar el corazón con cada contracción, y mayor será la fuerza sobre las arterias, además, la falta de actividad física también aumenta el riesgo de tener sobrepeso. 4) consumo de tabaco: fumar o mascar tabaco no solo aumenta de inmediato la presión arterial en forma temporal, sino que las sustancias químicas que contiene el tabaco pueden dañar el recubrimiento de las paredes de las arterias. Esto puede provocar el estrechamiento de las arterias y aumentar el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas. El tabaquismo pasivo también puede aumentar el riesgo de padecer estas enfermedades.

 

5) alto contenido de sal en la dieta: demasiado sodio en tu dieta puede hacer que tu cuerpo retenga líquido, lo que aumenta la presión arterial. 6) cantidad insuficiente de potasio en tu dieta: el potasio ayuda a equilibrar la cantidad de sodio en las células y un equilibrio adecuado de potasio es fundamental para mantener una buena salud del corazón. Si no se obtiene suficiente potasio con la dieta o pierde demasiado potasio debido a la deshidratación u otras afecciones, el sodio puede acumularse en la sangre.

7) consumo excesivo de alcohol: con el tiempo, beber en exceso puede dañar el corazón, y beber más de una copa al día para las mujeres y más de dos al día para los hombres puede afectar la presión arterial. Si consume alcohol, hágalo con moderación. 8) estrés: los niveles altos de estrés pueden provocar un aumento temporal de la presión arterial. Los hábitos relacionados con el estrés, como comer en exceso, fumar o beber alcohol, pueden provocar un mayor aumento de la presión arterial. En cuanto al tratamiento, la clave es cambiar el estilo de vida, ya que puede ayudar a controlar la presión arterial alta. Es posible que el médico recomiende hacer cambios en el estilo de vida, como: seguir una dieta saludable para el corazón con menos sal, hacer actividad física con regularidad, mantener un peso saludable y limitar la cantidad de alcohol que bebe.

Medición de presión casera

Existen varios sitios para ir a medirse la presión de manera correcta, ya que sea en una farmacia cercana a la vivienda, un consultorio médico o bien hacerlo de forma casera, la cual es una técnica muy sencilla y económica, pero es importante tener en cuenta los siguientes pasos, para realizar las mediciones de manera correcta: 1) contar con un tensiómetro de calidad para monitorear la presión arterial, aunque en esta época existen varios dispositivos de última generación que poseen los avances necesarios para poder medir la presión, y brindar los valores mínimos y máximos de una persona en ese momento.

2) es importante realizar el método al menos dos minutos de reposo previo a la medición, para tener un parámetro concreto de la medición. 3) hacer la medición en un lugar cómodo y tranquilo, con el brazo descubierto y bien sentado, y además, las buenas prácticas incluyen realizar la medición inicial en los dos brazos, y, posteriormente, seguir usando el brazo con la medición más alta. 4) evaluar tres registros: el primero suele descartarse porque puede estar influenciado por la ansiedad que conlleva la medición, por lo que lo ideal es hacer un promedio entre los dos registros de la medición siguientes.

Pruebas y diagnóstico

Si una persona sospecha o tiene hipertensión arterial, lo más probable es que el profesional de la salud recomiende pruebas para confirmar el diagnóstico y comprobar si existen afecciones subyacentes, que puedan causar la enfermedad.

Una de ellas se denomina monitoreo ambulatorio, una prueba de control de la presión arterial durante 24 horas se utiliza para confirmar si tiene la presión arterial alta. El dispositivo utilizado para esta prueba mide la presión arterial a intervalos regulares durante un período de 24 horas, y brinda un panorama más preciso de los cambios en la presión arterial en el transcurso de un día y noche promedios.

 

Otro método simple son los análisis de laboratorio, en el cual el médico puede recomendar una prueba de orina y análisis de sangre, incluida una prueba de colesterol. Una tercera opción es el electrocardiograma (ECG), que es una prueba rápida e indolora mide la actividad eléctrica del corazón. Y el ecocardiograma, el cual en función de los signos y síntomas y de los resultados, el médico puede solicitar un ecocardiograma para verificar si hay más signos de enfermedad cardíaca.

POR G.A.

 

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