Adiós a las estufas: la milenaria solución coreana para calentar el hogar durante el invierno
Este sistema de calefacción, usado desde hace miles de años en Corea del Sur, combina eficiencia, confort y salud. Hoy vuelve a ganar relevancia frente a los métodos convencionales.
En pleno invierno, muchos hogares encienden estufas o caloventores para combatir el frío. Sin embargo, en Corea del Sur existe una práctica ancestral capaz de calefaccionar sin necesidad de estos aparatos.
Se trata del ondol, sistema tradicional de suelo radiante que calienta desde abajo y ofrece calor uniforme y constante. Originado hace más de dos mil años, posiblemente desde el período de los Tres Reinos, el ondol canaliza el calor generado en la cocina a través de conductos bajo el suelo, dejando escapar el humo por una chimenea externa. Su nombre significa literalmente “piedra caliente”.
Cómo funciona el método coreano para calentar la casa
El sistema ondol funciona mediante un ingenioso mecanismo que aprovecha el calor generado en el agungi, una estufa tradicional que utiliza leña o carbón. Este calor circula a través de canales construidos con piedra o arcilla, conocidos como gorae, que se encuentran ubicados bajo el piso de la vivienda.
Finalmente, el humo y los residuos del proceso térmico se expulsan a través de una chimenea exterior llamada “gulttuk”. El resultado es un efecto térmico duradero: el suelo mantiene el calor durante varias horas después de apagado el fuego, garantizando una temperatura homogénea y confortable en toda la habitación.

