ANOTÁ

El sencillo truco japonés que usan en invierno para no tener frío en los pies

La solución no está en más medias ni en gastar de más. Con este curioso método podés olvidarte del frío en los pies.

Cuando bajan las temperaturas, tener los pies fríos puede convertirse en una de las molestias más insoportables del invierno. Esa sensación helada en el cuerpo no solo es incómoda, sino que puede ser el primer paso hacia un resfriado o una gripe. Para combatirla, existen cientos de trucos: desde usar medias térmicas hasta incorporar bandas calefactoras. Sin embargo, en redes sociales se popularizó una técnica japonesa poco convencional que promete resultados efectivos… aunque no está exenta de polémica.

Se trata del “Urawaza”, un método tradicional nipón que consiste en colocar una guindilla dentro del calcetín, justo a la altura de los dedos, y caminar sobre ella. Con el movimiento, el ají va liberando capsaicina, un compuesto natural que genera una intensa sensación de calor en la piel. La técnica se volvió viral como un recurso rápido y natural para combatir el frío en los pies.

Sin embargo, no todo el mundo la recomienda. Varios profesionales de la salud advierten que esta práctica puede causar irritaciones o reacciones en la piel, sobre todo en personas sensibles. Por eso, es importante tener precaución antes de intentar métodos caseros de este tipo.

En cambio, existen alternativas seguras y efectivas: sumergir los pies en agua tibia, evitar bebidas con cafeína o alcohol, e incluso revisar el tipo de medias que usamos. ¿Un dato clave? No usar dos pares de medias apretadas, ya que eso puede dificultar la circulación y generar el efecto contrario: más frío en lugar de calor.

Con este truco no vas a sufrir más frío en los pies. 
Con este truco no vas a sufrir más frío en los pies. 
Otros consejos para no sufrir el frío en los pies

Además de este truco, hay otras estrategias que podés sumar para mantener el calor:

  • Elegí medias adecuadas: las de lana merino o mezcla térmica son ideales. Evita el algodón puro, que absorbe la humedad y enfría.
  • Movete regularmente: aunque no hagas ejercicio intenso, es importante levantarte, caminar y mover las piernas cada tanto.
  • Evita el calzado ajustado: puede dificultar la circulación. Mejor optar por calzado cómodo y abrigado.
  • Hidratación y alimentación: tomar líquidos y consumir alimentos que favorezcan la circulación también ayuda a mantener una buena temperatura corporal.

Tener los pies fríos no es solo una molestia pasajera. Cuando esta situación se repite, puede afectar el sueño, provocar tensión muscular e incluso dificultar la concentración. Por eso, cuidar los pies en invierno es clave para el bienestar general.

Esta nota habla de: