Casos de lepra en Misiones: qué provoca la enfermedad y cómo se contagia
Ante una desmentida versión que alertaba un brote de lepra en Misiones y debido a la repercusión con respecto a las características de la afección, es importante conocer sus causas y de qué manera prevenirla.
Luego de que se conociera una versión que alertaba por posibles brotes de lepra en Misiones, el Ministerio de Salud de la provincia desmintió la información e informó que "en Argentina se detectan en promedio unos 300 casos por año desde 2016": si bien disminuyó un 30% en la última década, la enfermedad persiste y no se encuentra erradicada.
En el marco del Día Mundial Contra la Lepra, el cual se celebra el último domingo de enero de cada año (en este caso, el 28), es importante conocer de qué se trata la condición, qué es lo que la causa, la forma de evitar el contagio, cómo se puede diagnosticar y de qué manera actuar en caso de contraerla. Más información en www.argentina.gob.ar/salud/hospitalsommer/lepra.
De acuerdo a los especialistas en salud, "es una enfermedad infecciosa que tiene cura". Producida por un microbio llamado "Mycobacterium Leprae", el cual "afecta preferentemente la piel y los nervios periféricos, y en ocasiones las mucosas y órganos internos", los síntomas incluyen lesiones claras o rojas en la piel, sensibilidad reducida y entumecimiento en las manos y los pies.
¿Qué es lo que causa la lepra?La lepra es provocada por la bacteria antes mencionada, la cual también es conocida como "bacilo de Hansen". Esta se reproduce muy despacio, y el periodo promedio de incubación e inicio de los signos y síntomas de la enfermedad es de aproximadamente cinco años.
Al principio, los síntomas son manchas claras u oscuras, o nódulos en la piel que resultan en lesiones y pérdida de sensibilidad en la zona afectada. Otros indicios incluyen debilidad muscular y sensación de hormigueo tanto en las manos como en los pies.
Cuando los casos no se tratan al inicio de los signos, este padecimiento puede causar secuelas progresivas y permanentes, las cuales incluyen serias deformidades y mutilaciones, reducción de la movilidad de las extremidades e incluso ceguera.
¿Cómo evitar el contagio de la lepra?El contagio se produce a través de las vías aéreas superiores y la piel, por contacto directo y prolongado entre un enfermo no tratado y una persona sana susceptible (es decir, con una predisposición especial para enfermar). Esto puede ocurrir luego de 3 a 5 años o más.
"Según la estadística, el 90% de la población posee defensas naturales contra la lepra y, además, solo una parte de los enfermos no tratados (los más bacilíferos) son contagiantes. La lepra es de muy difícil contagio; sin embargo, en nuestro país aún se detectan entre 300 y 400 casos nuevos por año", indica la página oficial del Gobierno.
Aunque los nenes parecen ser más susceptibles que los adultos, cualquiera puede contraer lepra. Se recomienda mantenerse alejado de las regiones en las cuales se detecten casos, ya que el hecho de no tener trato con las personas infectadas previene el contagio.
¿Qué hago si tengo lepra?Si aparecen los síntomas antes expresados, es necesario asistir a un centro de salud o contactar a un profesional, especialmente si se confirma el contacto con alguien que tiene la enfermedad. Debido a que posee un procedimiento de cura, se indicará de qué manera proseguir.
Los fármacos dapsona, rifampicina y clofazimina son los actualmente recomendados. Estos deben ser recetados por un médico experto en la afección y su administración combinada se conoce oficialmente como "tratamiento multimedicamentoso o politerapia".
La administración de los medicamentos debe ser durante seis meses a dos años. Si no se cura, además de las deformidades y el dolor crónico, el paciente verá comprometido su sistema inmunológico. Por eso, quienes estuvieron en contacto directo con enfermos sin tratamiento deben efectuarse un control y estar atentos.
¿Cómo se puede diagnosticar la lepra?
La enfermedad se diagnostica cuando se observa al menos uno de los siguientes signos básicos:
1. Pérdida definitiva de sensibilidad en una mancha o placa cutánea pálida (hipopigmentada) o rojiza.
2. Hipertrofia o engrosamiento de un nervio periférico, con pérdida de sensibilidad y/o debilidad de la musculatura que inerva.
3. Observación al microscopio de la presencia de bacilos en un frotis por raspado de incisión cutánea.
La evaluación definitiva se realiza mediante la visualización de los bacilos y biopsia cutánea, además de pruebas serológicas. La baciloscopia tiene una especificidad del 100% y se obtiene de la mucosa nasal, el lóbulo de la oreja y/o las lesiones en la piel.

