Una escapada en familia o con amigos es lo que se necesita para romper con la rutina y sacar el máximo provecho a los días de descanso. Por eso, los argentinos disfrutamos de los feriados para relajar la mente y descansar el cuerpo.

Existen varias opciones para hacerlo que no se encuentran muy lejos geográficamente. Tanto es así, que en la provincia de Buenos Aires hay cinco pueblos tradicionales que ofrecen sus paisajes, sus atracciones y la calidez de sus habitantes para aquellas personas que quieren escapar de la vorágine de la ciudad y apreciar los distintos lugares que posee la región.

Y todo esto, sin la necesidad de conducir más que un par de horas, tal vez menos o quizás sin siquiera utilizar el auto.

Carlos Keen

Es un pueblo chico, con apenas cuatro calles asfaltadas, en el que sobresale el polo gastronómico que se impuso en los últimos años. Suele ser una escapada de un día, dado que está a menos de 90 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, y a solo 16 kilómetros de Luján, en la Provincia de Buenos Aires.

Además de un almuerzo de campo (la carne a la parrilla y a la cruz son los platos fuertes), se puede dar un paseo por la plaza principal del pueblo, como también andar a caballo o en sulqui, montar una bicicleta o ir de compras a la feria artesanal que se instala los fines de semana en la antigua estación de trenes.

Al estar tan cerca de Luján, se puede hacer una visita a la ciudad y a la Basílica.

Aunque llegar a Carlos Keen en auto es muy sencillo, también puede hacerse en transporte público. La opción es el tren que sale desde Once y llega hasta Luján, y luego tomar el colectivo de la línea 503 hasta al pueblo.

Es un pueblo chico, con apenas cuatro calles asfaltadas, en el que sobresale el polo gastronómico que se impuso en los últimos años.

Tomás Jofre

Esta pequeña localidad, oficialmente llamada Jorge Born, tiene características muy similares a Carlos Keen. Está ubicada a 12 kilómetros de la ciudad de Mercedes (que está a 96 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires). Los fines de semana es visitada por mucha gente en busca de almuerzos de campo. Por esta razón, abundan las parrillas y restaurantes que combinan delicias típicas argentinas con aire libre en el campo.

Como recreación, es ideal para ir en familia o con chicos, porque tiene la posibilidad de dar paseos en pony, hacer cabalgatas y jugar en la plaza principal, donde también hay espacios arbolados para descansar, tomar mate y hacer compras en la feria de artesanías y de productos de elaboración local, como dulces y embutidos.

Tomás Jofre es visitada los fines de semana por mucha gente que busca almuerzos de campo.

Suipacha

Además de los paseos por la plaza principal y el pintoresco estilo de sus casas, Suipacha (ubicada a 125 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires) tiene una característica sobresaliente: es el eje de la llamada “ruta del queso. Asimismo, la zona tiene decenas de hosterías, casas de campo y hoteles para alojarse.

La "ruta del queso” se puede apreciar recorriendo la Ruta Nacional 5 en donde comienzan a verse a la altura de Suipacha las fábricas productoras, cuya tradición lechera comenzó en los primeros años del siglo pasado.

Entre los principales lugares para visitar en grupo y con guía o de forma individual, están La Suipachense, Cabaña Piedras Blancas, Quesos Fermier y Quesos de Suipacha.

Suipacha esta ubicada a 125 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires.

Mercedes

Situada a 96 kilómetros al oeste de Capital Federal, quienes deseen visitar Mercedes pueden alojarse en cabañas, hosterías y hoteles de la ciudad, como así también acampar en el Parque Municipal Independencia. Y entre las visitas más recomendables está La Pulpería, que es un emblema del lugar y fue inaugurada en 1830.

Es una de las pocas ciudades de Argentina donde convergen tres líneas ferroviarias, que la unen a los grandes centros de consumo del interior y del exterior. Esto motivó que a finales del siglo XIX, fuera propuesta como capital de la provincia de Buenos Aires, hecho que finalmente no ocurrió, pero que en ese entonces le dio la denominación de "La Perla del Oeste".

Es sede de la Fiesta Nacional del Salame Quintero, la Fiesta Nacional del Durazno y la Fiesta Provincial de la Torta Frita por lo que, junto con su cercanía a Buenos Aires, es un importante centro de turismo, en particular por el fácil acceso a través de la Autopista del Oeste.

Además, posee un hermoso entorno natural típico de la pampa húmeda que se puede apreciar recorriendo sus alrededores. Y cuenta con un aeródromo con dos pistas de aterrizaje para aviones de pequeña y mediana envergadura.

Entre las visitas más recomendables de Mercedes está La Pulpería.

San Antonio de Areco

San Antonio de Areco se encuentra a 113 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires y es uno de los pueblos con mayor tradición gauchesca de la Provincia. Por esta razón, es conocida como la "Cuna de la Tradición".

Conserva todos los atributos de un típico pueblo de la llanura pampeana. La comunidad es muy celosa en el cuidado y difusión de los “usos y costumbres” criollos. La pasión por la música autóctona y la danza nativa es la expresión más característica de la comunidad. Hay peñas y guitarreadas durante todo el año.

La ciudad ofrece un recorrido histórico y cultural, además de un río en el que se pueden hacer actividades deportivas y de pesca, y recorrer la ribera, donde se encuentran puestos de artesanías, talabarterías y casas de antigüedades para visitar y comprar. Como también restaurantes con comidas criollas.

San Antonio de Areco es conocida como la "Cuna de la Tradición".
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