El drama de una pareja de jubilados por los cortes de luz: "No tenemos ascensor, y mi marido no puede bajar"
Los cortes de luz se replican en toda el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), al igual que las historias dramáticas de miles de usuarios que padecen las consecuencias de estar sin suministro eléctrico, en medio de la ola de calor extrema.
Los cortes de luz son una problemática de todos los años que se suele agravar durante el verano en nuestro país, con la particularidad en este 2023, que las altas temperaturas por una ola de calor extrema le sumaron más dramatismo a la grave situación que se vive en distintos puntos de la ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense.
Yolanda es una jubilada de 77 años que contó su drama particular a cronica.com.ar. Ella vive en un sexto piso de un edificio del barrio porteño de Flores, donde padece los cortes de energía eléctrica intermitentes que afectan a todos los vecinos de manera rotativa, de manera diaria.
Para poder sobrellevar el problema, entre la gente del vecindario tratan de ayudarse entre sí. Comparten el suministro eléctrico, al menos para mantener las cosas de la heladera y que "no se eche a perder todo".
Sin embargo, a pesar de la solidaridad, hay otros problemas más graves que persisten y que no se pueden afrontar: su marido tiene 96 años y problemas de movilidad, que le hacen imposible bajar por las escaleras.
"Para poder bajar a mi marido, tengo que llamar a los bomberos y pedir una ambulancia", contó Yolanda con la angustia típica de una persona que pasa por un momento difícil y que no parece tener una solución en el mediano plazo. "No tenemos ascensor y mi marido no puede bajar por las escaleras", agregó.
Es que las autoridades habrían prometido tratar de arreglar el tema en los próximos días, aunque parece difícil que cumplan con tal promesa en poco tiempo, después de años de abandono y falta de inversión, pero sobre todo, con barrios que crecieron en su población, sin un mantenimiento gradual o mejoramiento con respecto a la infraestructura para evitar los problemas actuales.
"Los operarios tienen voluntad y tratar de arreglar el problema, pero ellos tampoco tienen la culpa. Acá Edesur se fue, y dejó un problema de años que es difícil de afrontar de un día para el otro", lamentó Yolanda.
Mientras tanto, los vecinos convocan a manifestarse para visibilizar los reclamos y evitar que el problema empeora, con el temor latente de los golpes de calor, a la vuelta de la esquina con temperaturas de más de 30 grados durante todo el día. "No quiero ni pensar por la situación que pasa tanta gente que está sin luz", expresó Yolanda.
Según la información oficial, que actualiza cada cinco minutos, la cantidad de personas que estaban sin suministro durante este lunes a la tarde era de cerca de 20 mil usuarios en Capital Federal y Gran Buenos Aires.
La mayor cantidad de afectados serían aquellos que reciben el servicio de Edesur, que se quedaron sin luz en medio de una ola de calor extremo que se extendería toda la semana, con temperaturas que superarían los 30 grados.
Sin embargo, los clientes de Edenor, aunque en menor medida, tampoco escapan a la dramática situación en los barrios que no cuentan con energía eléctrica para combatir el calor.

