Moira Gough era una de las modelos más populares e influyentes de Argentina en la década del 90, de hecho, formaba parte del grupo elite de Pancho Dotto. Cuando se encontraba en su momento dorado, con 23 años, sintió que su estrellato ya había terminado y decidió dejar todo. Tras su retiro en México pasó momentos muy complejos, pero gracias a que conoció el amor y formó una familia, hoy vive feliz

El amor por las cámaras comenzó cuando tenía 5 años y vivía en la base naval General Belgrano. En aquel entonces quería ser actriz, por eso la bella mujer comenzó su carrera con apenas 10 años. En esos primeros momentos, protagonizo distintas publicidades que fueron muy exitosas debido a su personalidad desenvuelta y espontánea. Poco a poco se fue ganando su espacio dentro del ámbito del modelaje y se posicionó como una de las chicas más contratadas. 

Una carrera corta, pero exitosa: en qué anda Moira Gough

Durante la década del 90, Gough posaba para las mejores marcas, desfilaba en las pasarelas más importantes de Latinoamérica como las de Punta del Este y su cara era imagen de publicidades de belleza reconocidas. Además de su fama, durante esos años vivió de viaje, experiencias únicas y presentación en los programas más importantes de la televisión argentina. 

La rutina agitada y el poco descanso, la llevó a una crisis aguda y no sabía qué hacer con su vida. Un día tuvo que ir a trabajar a México por dos meses, entonces decidió aprovechar el momento para reflexionar acerca de su futuro. Cuando se estaba por volver, optó por quedarse y tiempo después, conoció al amor de su vida que hoy en día es su marido, Carlos Puente, diputado nacional del Partido Verde por Zacatecas

Fue uno de las modelos más importantes de Argentina.  

La nueva vida alejada de todo

Si bien durante varios años trabajo en México de modelo, llego a la conclusión que la profesión ya no la llenaba. Durante varios sintió que su vida no tenía sentido, de hecho, no dejo de trabajar y sufrió una profunda depresión. Su marido hizo todo para que se sintiera mejor, pero nada servía y ella estaba cada vez peor. 

Años después, nació Mía, su única hija. Con la llegada de la pequeña descubrió cuál era su propósito. Actualmente, Gough asegura que vive plenamente y considera que es muy feliz. Gracias a la ayuda profesional, pudo salir del estereotipo de modelo y aprendió a entender lo que es la ansiedad, los ataques de pánico, el apego, los traumas, y a curar muchos de ellos. 

Moira vive muy feliz en México. 
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