"Lo imposible se hizo realidad", resumió el obispo de la Vicaría de Buenos Aires, José María Baliña, en la misa por los tres años de gestión de la Red BASA por parte del Grupo Olmos en el Centro Gallego de Buenos Aires. En una jornada teñida de aplausos y celebraciones, los directivos festejaron junto a todo el personal la puesta en valor del Centro y los enormes progresos que se hicieron desde el comienzo de la gestión.

En el hall central del sanatorio, uno de los lugares que se renovaron en el último tiempo, el CEO del Grupo Olmos, el contador Raúl Olmos, recordó cómo antes de su llegada el Centro Gallego era un "edificio prácticamente abandonado", pero que gracias al trabajo en conjunto de los equipos del grupo BASA pudieron "ganar terreno" y recuperar todos los sectores del lugar. Uno de esos sectores fue la capilla del Centro Gallego, que fue restaurada y puesta en valor en el marco de la celebración.

Raúl Olmos
“En un país en crisis, pudimos hacer todo esto gracias al esfuerzo en conjunto de todos los profesionales, y crecimos tanto en calidad médica como en calidad humana", dijo Raúl Olmos.

¿Cómo se hizo todo eso? Olmos destacó que el Grupo realizó una inversión de cuatro millones de dólares por año para recuperar el Centro Gallego. El desembolso comenzó en 2019 y, desde ese momento, se lograron: una nueva sala de hemodinamia, la inauguración de cuidados intensivos en el cuarto piso, 19 camas nuevas, la puesta en valor de tres pisos de internación con sitio para 283 camas y la realización de 3.950 cirugías.

Y no fue solo eso: también se creó la unidad de cirugía ambulatoria, se incorporó el servicio de odontología, se efectuó la apertura del servicio de oftalmología con quirófanos de última tecnología, entre otras obras de infraestructura y mejoramiento integral. "Todo esto fue gracias a un equipo que pelea, piensa y quiere algo mejor, y también al Grupo Olmos que siempre nos dio las mejores alas para volar", celebró Alicia Canga, directora médica de BASA.

La palabra de Raúl Olmos

Olmos destacó el acompañamiento de la comunidad gallega durante estos tres años y recordó que muchos le dijeron que "estaba loco" por hacerse cargo del Centro Gallego, ya que tenía una "deuda millonaria". Contó entonces que se generó un grupo "de avanzada" que se ocupó de la infraestructura a cargo de las doctoras Alicia Canga y Carina Sequeira, directora médica del Centro Gallego, y un equipo de "defensa" a cargo del vicepresidente del Grupo, Marcelo Carbone. También remarcó el apoyo de BASA Central. El 70% de esa deuda ya se pagó, reestructuró y refinanció, mientras que el 30% restante se cerrará en los próximos tres años.

"En un país en crisis, pudimos hacer todo esto gracias al esfuerzo en conjunto de todos los profesionales, y crecimos tanto en calidad médica como en calidad humana. De cara al futuro, apuntamos a llevar el Centro Gallego a ser el mejor establecimiento de la República Argentina", manifestó el CEO del Grupo Olmos.

Misa Red   <a href='https://www.cronica.com.ar/tags/BASA'>BASA</a>
Autoridades del Grupo Olmos y de la Red BASA participaron de la misa oficiada por el obispo Baliña.

Tanto Canga como Olmos resaltaron el "valor de la palabra" y la "necesidad de escucharnos" en la pospandemia y en el nuevo camino que tomó el sanatorio desde hace tres años: "Creo que es hora de repensar desde dónde miramos como trabajadores de la salud", sostuvo la directora médica de BASA. "El Centro logró construir puentes y tender lazos" con la comunidad, y el trabajo de todo el personal del hospital permitió que "todos se sientan parte" y "tengan puesta la camiseta del Centro", agregó. Esto también fue destacado por el obispo Baliña: "Se lograron cosas maravillosas gracias a las uniones que se generaron. La parroquia vecina volvió a tener comunidad con el Centro".

De hecho, en la celebración participaron algunos de los socios más longevos del Centro Gallego. Entre ellos estaba una socia de 81 años, que está vinculada al establecimiento desde que tiene un mes de vida. Y ella, sin saberlo, fue la encargada de resumir la jornada: "Acá tenemos el honor y la tradición de la comunidad gallega. Ahora volvimos a tener algo que siempre fue nuestro", cerró.